Nombre No Kitchen
Dirección Calle Amparo, 9 ()
Horario De martes a sábado de 12:30 a 16:00 y de 20:00 a 0:00. Domingos de 12:30 a 16:30
Teléfono 697149507
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza No

No es fácil encontrar en nuestra ciudad establecimientos tan cuidados. A veces tiene que venir alguien de fuera y aliarse con gente de aquí para montar historias distintas que, como en este caso, mezclen lo acogedor de nuestro carácter con la idea foránea.
Juanjo López, propietario de la madrileña La Tasquita de enfrente (una especie de casa de comer pija de Madrid en el que el producto es lo primero… y lo último) aterrizó hace unos meses en Sevilla para montar No Kitchen junto a unos socios locales. Pero rizando el rizo, a su obsesión por el producto le ha quitado -como su nombre indica- cualquier cocción. Con su casa de Madrid comparte lo reducido del espacio, lo cuidado del mismo y la atención por el cliente. Y, gracias a Dios y a la crisis, no comparte sus precios. Todo lo contrario.
Todo eso convierte la experiencia gastronómica aquí en una especie de largo aperitivo. Toda su carta de tapas es antojable…y sólo se echa de menos poder rematar con un plato más contundente. Vamos, algo así como los catering que te dan en las bodas modernas, pero en cuidado.

La cocina es totalmente a la vista, limpia y ordenada. Probamos una sobrasada para untar deliciosa y unas gildas muy buenas, de las que, como comentaba uno de los 7 enanitos en Detapas, no se encuentran en Sevilla. Ellos las bautizan aquí como «giraldillas».

Lata de mejillones acompañada de un pan carasau–de la Cerdeña-, muy fino a modo de regañá, y que casi justifica la tapa. En cambio a la ensaladilla de la tasquita no le hemos terminado de ver la gracia. Y eso que en Madrid tiene gran fama.

Fuera de carta un estupendo tartar de buey a la boloñesa, a base de repollo y carne de buey picada y con una yema de huevo rematándolo. No se queda lejos en nuestro ranking tampoco el tartar de sardinillas, un auténtico descubrimiento en este mundo de crudos. También unos tacos de bacalao sobre tomate rallado fresquísimo, como no podía ser de otra manera aquí, y unos muslos de codorniz confitados. En fin, un homenaje.

El día que estuvimos tenían una rica mousse de chocolate de postre.

Sugerente carta de vinos; productos de calidad y preparados sin aspavientos. Es, por así decirlo, una abacería en moderno, en una calle tranquila y escondida pero a pocos metros de las ordinarias «setas» de la Encarnación.