Nombre Bar Mariscal
Dirección Puerto del Suspiro, local 2 (  )
Horario De martes a domingo de 8.00 a 16.30 y de 20.00 a 00.00. Sábados de 13.00 a 16.30 y de 20.00 a 00.00. Domingos de 13.00 a 16.30. Lunes para desayunos
Teléfono 954070248
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

La impresión que se habrán llevado los forasteros que hayan visitado el casco histórico de Sevilla en Navidad, es que esta ciudad tiene más habitantes que Tokio. ¡Qué disparate!, ¡cómo se pone el centro novelero de la ciudad!… y total para ver los mismos locales que en Madrid, París o Londres. Cafeterías de cafelazos cuarteleros en vaso de cartón, hamburguesas, yogurterías, montaditos, etc.

Al final, la “Sevilla eterna” va a haber que buscarla en los barrios, como en el caso de hoy en Amate. Más concretamente, en ese núcleo de bloques con título nobiliario camelístico a modo de la Peña Er, 77: Condes de Rochelambert o la “Rochela” como llaman los oriundos más jovencitos al barrio.

Allí disfruta su gente de calles bulliciosas y auténticas, con tiendas y bares donde se despacha a cara conocida. Uno de ellos, moderno como gustan a José María Font, viene hoy a la grapa sabatina. Juan Antonio y Carlos son dos mariscales hosteleros sin escuela pero con muchas horas de barra y barrio. Y ofrecen una carta de tapas de notable alto en un local sencillo y sin pretensiones sito en una vía de bellísimo nombre: Puerto del Suspiro.

Se curran los vinos tintos: Juanes, Overo y Zancúo por Sevilla, el jerezano Garum o el Sancho Pérez de Conil; sin olvidar de Ribera el Balbás y por La Rioja el Solabal. Tiran una Cruzcampo helada servida en un vaso de barro congelado que parece que uno se está tomando una cuajada, en vez de una cerveza.

La cocina tiene un breviario de tapas de morro fino muy bordadita: tataki de atún (de los mejores que ha probado el menda), croquetas de seta y trufa, risotto de calabacín, solomillo ibérico con cuscús, el kebab de pollo o los sabrosos gnocchi a la carbonara.

Y de postres, los vasitos de Manu Jara; todo un clásico.

Intentaron la aventura intramuros en la calle Albareda pero como son dos tipos listos recogieron los bártulos y se volvieron para La Rochela. Acertaron.