Nombre Pasaje
Dirección Pasaje de la Villa, 8-12 ()
Horario De lunes a jueves de 12:00 a 17:00 y de 20:00 a 00:00; de viernes a domingo de 12:00 a 00:00
Teléfono 647436744
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

Qué jartible es la moda “chilau”. Lo “chilau”, básicamente, consiste en comer o beber -o ambas cosas a la vez- tirado en una cama o sofá de color blanco o similar con más lamparones que un papelón de calentitos. En dicho sofá o camastro se revuelca el personal del bar “chilau”, descalzo y en calzonas, en una actitud de supuesta relajación que al abajo firmante le produce un ascazo nada relajante y bastante laxante. Otra de las características “chilau”, además de tener música ambiental de salita de espera de dentista, es la abundancia del llamado mojito que, bien hecho debe ser algo buenísimo, pero en la mayoría de los casos es agua de fregar con azúcar y una mata de yerbabuena dentro.

Chill Out de verdad es el bar El Pasaje, en pleno barrio de Santa Cruz, con su terraza en esquina a la Plaza de los Venerables. Juan Carlos Roth es un sevillano de Alemania que lleva casi 30 años rescatando a los sevillanos de la crisis de las copas mal puestas y que desde hace unos meses está dando tapas de nivel. Para ello se ha traído a su cocina a Dani Bendala, antiguo cocinero de Marea Grande.

El Pasaje resiste en pleno centro sin concesiones a la cocina souvenir. Tiene una buena barra y algunos rincones íntimos, además de los citados veladores, donde engullir degustando las cositas de su cocina como el salteado de boletus y jamón, el burrito de secreto ibérico, el solomillo de ibérico con manteca colorá…Como puede verse Roth controla la sierra de Huelva y la carne de Zufre. Vaya, que de salchichas Bratwurst y de Frankfurt, como que no.

El cronista recomienda la hamburguesa de novillo, bastante verosímil para lo que se ve por ahí, con un Carramimbre de Ribera del Duero o los panecillos: de bacalao y salmorejo, crema de queso y salmón, bacon cebolla frita y mayonesa, secreto ibérico y cebolla caramelizada. Todos estos a un precio inferior a los 3 euros.

Tienen tapas del día como el espléndido tataki de solomillo ibérico con mayonesa de soja, las costillas de ibéricos asadas o las ensaladas: tomate y mozzarella, salmón y vinagreta de miel o bacalao, acompañables de un blanco frío como el K-naia verdejo de Rueda. Tienen botellines de Cruzcampo muy fríos, lo que solo soluciona a medias el no tenerla de barril.

Además de sus fieles, jartibles de su cocina y sus buenas copas, la clientela del Pasaje es multicultural -que diría un progre de catálogo- y lo mismo entran guiris de la eurozona que reuniones más o menos rancias de capillitas ardientes al reclamo de sus tapas, sus vasos largos y el alegre y faldicorto paso de tórtolas de sus calles.

Toda una opción para disfrutar del centro tranquilo -y aún nuestro- en estos días en que empieza a olerse la luz de otoño.