Nombre Cervecería Bar Tomás
Dirección Calle Estepa, 18 ()
Horario De 8:30 a 24:00. Cierra los martes.
Teléfono 954611021
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

“La cocina que aquí hay es la de antes, que cada día es y será menos la de siempre”

No sé ustedes, pero yo estoy hecho un lío entre el Halloween, el Black Friday, el día de acción de gracias, el Cyber Day y la mother que los parió. Yo no sé ya cuando hay que comer pavo o si un viernes de rebajas hay que poner una calabaza en la ventana o si el trato y el truco del almendruco es para comprar por ordenador un lunes… Y es que todo esto se nos ha ido de las manos y más aún en la capital mundial de la novelería que se llama Sevilla, de momento. A ver cuando ponen el Menudo Day o el Black Sangre con Tomate Day o el día de acción de gracias con papas aliñás…

Donde no hay novelería que valga es en el Tiro de Línea, (Line Shot). El barrio continúa atesorando sitios que conservan el aroma del tapeo de olla, la cerveza fría y la prisa helada. El bar de hoy no es un gastrobar, ni un gastro club ni rayos encendidos: Tomás es un bar nada más. Y nada menos. Aquí no ponen tatakis, ni chachimis, ni chuchis, ni O.C.N.I.s (Objetos Comestibles No Identificados) con recortes de cuernos de guarnición. En el Tomás lo que hay es lo de antes, que cada día es y será menos lo de siempre: las espinacas con garbanzos servidas con sus dos ‘orejas’ de pan frito, el sanjacobo de pollo o de cerdo de envidiable tamaño, la ensaladilla, la cola de toro, el menudo, la carrillada y sobre todas las cosas sus gloriosas manitas de cerdo.

Tienen abierto desde 1967, año en el que Manolo Márquez, dueño del mítico puesto de cristales, se puso el mandil para después cederlo a su hija Pepita quien, junto a José María, su contrario, y a la hija de ambos lo mantienen con pocos cambios. A Josefa se le puede ver de buena mañana en la cercana plaza de abastos haciendo la compra para la cocina con lo cual, nada más se puede decir acerca de su materia prima. Tanto ella como su hija fríen lo que sea con absoluto primor. Si las féminas tienen buenas manos y manitas en la cocina, José María atiende el mostrador con diligencia y buena muñeca en el grifo de la Cruzcampo, que lo mínimo exigible a todo buen tabernero.

Decorado con temas del sentimiento sevillano, fotos de imágenes cofradieras etcétera, tiene también un amplio comedor donde celebrar lo que haya que celebrar a un precio bastante escaso para los tiempos que corren y la calidad que dan aquí.

Dicen algunos que el trato es correcto pero que no son ‘simpáticos’… ¿Y usted, se ha preguntado alguna vez si usted es un cliente ‘simpático’?