Nombre Ezcaray
Dirección Calle Colombia, 7 (  )
Horario De 13:00 a 0:00
Teléfono 954232871
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

Entramos en este estupendo chalet del 29 y siempre nos reciben la tranquilidad, la luz y el trato amable. Y lo segundo que siempre sorprende es que llegas y te vas sin ver a ningún otro comensal…pero “haberlos, hailos” y es que el buen oficio de su maitre hace que nos vaya distribuyendo por salas, reservados, esquinas…buscando siempre la privacidad de la conversación.

Luis, al que conocemos poco, es hijo del inolvidable Fernando Benito al que quisimos mucho: un bilbaino que empezó en la calle Salado y que nos dejó al poco tiempo de inaugurar su sueño del Porvenir.

La ceremonia es siempre la misma: aparece Luis y te guía por la oferta de platos que hay en la cocina manejando hábilmente la memoria y las sugerencias. De hecho no recordamos haber visto nunca la Carta y no sabemos ni si existe. La mayor parte de los platos que te recita son los mismos y lo que cambia son los de setas y verduras que trabajan como nadie en Sevilla.

De entre los entrantes siempre tomamos sus míticas manitas de cerdo deshuesadas y en salsa vizcaina (que se merecerían mejor pan para mojar que el que aquí tienen) y su excelente ensalada de ventresca de bonito. Por el contrario no nos entusiasmó la ensalada de bacalao que probamos en nuestra última visita y que entraba en la carta como un plato veraniego.

De segundo hemos tomado aquí casi siempre merluza en cualquiera de las variedades que nos han recomendado. A nosotros no nos entusiasma su clásica rellena de txangurro pero por el contrario sus kokotxas son incontestables. La alternativa al pescado es siempre su Villagodio (chuletón de buey) que en nuestra última visita estaba falto de cámara.

Dos platos que se salen de lo habitual son el pulpo a la parrilla y, alternativamente y si ese día lo tienen ni lo duden, el calamar de potera también a la parrilla.

Lo peor de la contundencia de alguno de los platos reseñados es que apenas dejan sitio para su excelente repostería. Intente llegar a sus canutillos de hojaldre rellenos de crema antes de que le ofrezcan un patxarán de la casa, normalito, pero que se agradece tras el atracón.

Y resumimos, si Cruzcampo nos recomienda en su publicidad que “no perdamos el Sur”, nosotros hoy sugerimos que no se pierda la cocina del Norte de este restaurante de precios altos, que no quiere decir caros; pocos vinos pero cuidados y por cierto que hablando de Cruzcampo, sí que la echamos de menos aquí, a ver pa cuando…