Nombre Peña Bética Nuestra Señora de las Mercedes
Dirección Plaza Alcalde Horacio Hermoso, 5, 41013 Sevilla (  )
Horario De 10:00 a 15:30 y de 20:00 a 0:00
Teléfono 954239835
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

“Tiene esta peña un ambigú abierto a fieles e infieles para disfrute del auténtico tapeo clásico”

Está el Betis que no hay quien lo conozca. A la hora de escribir estas líneas, el club de la Palmera se ha puesto a ganar partidos como si del otro equipo de la ciudad se tratara. Un sinsentido, vaya, habida cuenta que la idiosincrasia verdolaga es perder una y otra vez hasta la victoria final, que no es otra que el reconocimiento de la vida como una hermosa y definitiva derrota.

Hay una peña bética en la que vale la pena echar un ratito. La del Tiro de Línea -la segunda más antigua de la ciudad en cuanto al culto verderón se refiere-, en cuya parte baja se halla un ambigú abierto a fieles e infieles para disfrute del buen aficionado al tapeo clásico.

Garbanzos con menudo, manitas, cola de toro, carrillada, carne con tomate, mollejas de ternera, albóndigas, riñones al jerez, pisto con huevo… Tapas de cocina, de buena cocina maternal, hechas a diario en un ambiente familiar donde Pepe, su contraria, la cuñada, la sobrina y hasta el hijo, despachan todas las mercedes de una comanda más tradicional que un derbi sevillano. Platos sin trampa ni cartón, por derecho; sin más estrella Michelin que el culto al ídem, como su amplio abanico ibérico, que debería venir acompañado de un sofá para la siesta en vez de papas fritas. Y es que hasta aquí acuden muchos empleados y oficinistas de la zona al menú diario de los espárragos con huevo, el bistelito de pollo empanado, su pescado frito o el inevitable serranito.

Ponen la caña de Cruzcampo muy fría y en su lugar de tiro y fuerza, lo que viene muy bien para acompañar sus boquerones en adobo que aquí dejan muy frititos para que, espinas y testa del pescado vayan para adentro crujientes y sin molestar.

Los que padecemos la cardiopatía bética congénita estamos hechos a la espera y por lo tanto doctorados en paciencia, virtud necesaria en esta casa donde cada cosa lleva su tiempo y su ritmo. Algo recompensado por su espléndido solomillo al wiski o por una ensaladilla rusa merecedora de todas las bendiciones de Fray Antonio Casado, preboste de la televisión verdosa y prioste del ODER (Observatorio De la Ensaladilla Rusa).

En fin, como en la verde casa la alegría es escasa, conviene disfrutar aquí sin medida ni prudencia. Y es que no hay quien pueda con esta afición…