Nombre Casa Maera
Dirección Regla León, 23 (  )
Horario De 13:00 a 01:00
Teléfono 954343605
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza No

Empezamos contando la película por el final. La escena se repite todo los días. Una mesa esquinada, pegada a una pequeña cocina. Tres sillas. Sentados a la mesa, en silencio, Antonio, Ramona y su hija almorzando cuando ya han terminado de dar de comer en su casa a todos los que ese día han acudido. Y esa escena tan hogareña define mejor que nada a este restaurante.
Antes de que se sentasen a comer como uno más, Antonio ha estado paseando entre las mesas y departiendo con conocidos y extraños con la misma naturalidad que quien recibe en casa. Mientras en la cocina, Ramona ha guisado también como si estuviese en su casa. Y, para terminar, María José, la hija, más discreta y desde la reserva de quien se toma su trabajo en serio, ha echado una buena mano a sus padres encargándose de la logística, de que todo funcione.
La mesa y el mantel blancos siempre te reciben con un plato de tomate aliñao y un pan de los de antes. Buen inicio. Tras contarnos Antonio lo que hay (porque el asiste pero no insiste) todo empieza a llegar a la mesa sin pausa pero sin prisas. Comenzamos con unas gambas a la plancha extraordinarias, frescas y del tamaño que todos queremos y pocas veces vemos. Ya con ese plato pedimos una manzanilla Soleá que no abandonamos hasta que acaba la comida.
Tras hacer esta entrada nos lanzamos a las medias raciones. En Casa Maera los precios son fáciles, las medias raciones están todas a 12 euros y las enteras a 15 euros. Lo que nunca hemos sabido es distinguir la cantidad de las unas o de las otras. Siempre generosas.
La primera media era de unos salmonetitos soberbios, frescos y sabrosos. Le han seguido unos boquerones que tras freirlos le han quedado demasiado aceitosos.
Llega el primer plato estrella de la casa, un Revuelto de Bacalo marinado con patatas extraordinario. Suave como nadie se puede imaginar y jugoso como siempre deberían ser…
Terminamos con los garbanzos con langostinos, segundo santo y seña de la casa. Riquísimos. Esta señora hace lo difícil, fácil. Para descubrirse.
Hoy no hemos probado esos otros guisos marineros que han dado fama a esta cocina, las albóndigas de choco, el atún con tomate, la tortilla de patatas en salsa de almejas…que vemos pasar por alrededor nuestra y que nos recuerdan que siempre que volvamos lo haremos y nos harán sentir como en casa.
¿Pero cuántas veces hemos repetido “casa”?