Nombre De la O
Dirección Paseo Nuestra Señora de la O, 29. Acceso desde Plaza de Chapina por Callejón Gracia de Triana (  )
Horario De martes a sábado de 13:30 a 16:00 y de 20:30 a 23:00; Domingo de 13.30 a 16.00. Cierra los lunes
Teléfono 954339000
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza No

“Si consigue llegar a este cuidadísimo restaurante puede, además, descubrir una cocina distinta y bien pensada”

Llegar a este restaurante es una aventura en sí mismo. Por muchas explicaciones que le den no lo va a encontrar hasta el segundo intento. De hecho, esta pseudo crítica podría obviar la cocina para centrarse en cómo llegar hasta allí y, posteriormente, hablar únicamente de la arquitectura y diseño del local. Pero por dejar zanjado el cómo llegar, lo mejor es ir a la recepción del hotel Ribera de Triana y preguntar, que es lo que hicimos nosotros.

Cuando llegamos lo primero que pensamos es que no recordábamos un restaurante tan cuidado desde los tiempos de Gastromium. Nos gustaría saber más de arquitectura para poder describir cómo han trabajado este espacio para dotarlo de luz, le han dado calidez con los materiales utilizados y, en definitiva, han convertido un espacio estrecho, angosto en un restaurante que invita a la conversación y a la sobremesa.

Los platos van a apareciendo de la pequeña cocina a tu mesa donde una cuidadísima vajilla va subrayando los deliciosos platos que ofrecen. Nada más empezar nos sorprende un crujiente de langostinos, verdaderamente ligero y con un toque de albahaca que lo eleva más aún y que acompaña una mayonesa con un toque picante. Muy bueno. A continuación, nos metemos con la cocina de siempre y nos enamoran unas albóndigas de choco, deliciosas. Las mejores que se pueden tomar en esta ciudad y no se si las hemos probado mejores en Huelva. Las originales salchichas de costilla ibérica, queso cremoso y patatas añaden la percepción de que son capaces de conjugar la tradición con la innovación en los planteamientos. Los fuegos artificiales llegan en forma de un pescado trabajado en forma de espeto. Con los postres ya no pudimos meternos, pero no por falta de ganas.

En definitiva, Sevilla y Triana se asoman ahora al río de una manera distinta a como lo hacen en la bulliciosa calle Betis. Un ambiente cuidado, una cocina distinta y unos precios moderados asegurarán su éxito…si alguien es capaz de llegar allí siguiendo el mapa del tesoro.