Nombre Casa Lolo
Dirección Calle Juan de Pineda, 4 (  )
Horario De 11:30 a 17:00 y de 19:00 a 0:00
Teléfono 954330056
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

Es lo que tiene consultar al pueblo en estas fechas. Nuestra sociedad está tan imbuida de su papel en la representación cuaresmal de la Pasión que tiene querencia por elegir a Barrabás. A ver quién resuelve ahora esta barrabasada y sin embargo, en Barbate e Isla Cristina están de enhorabuena, la nueva mayoría de progreso augura un porvenir dorado para la flota marisquera…

Hoy traemos a la caverna tabernaria un sitio tela de peculiar: El Lolo, situado en el barrio del Turruñuelo de Triana; una isla de casas bajas, reducto de lo que fue un suburbio de artesanos del tejar y la alfarería y de cocheros de punto.

El negocio lo empezó su padre -que antes fue alfarero- despachando vino y pescao frito en una terraza de albero regado y sillas de Quidiello para, con aquellas ganancias, ir creando su propia cuadra de coches de punto. Posteriormente fue Lolo quien empieza a traer marisco fresco de Huelva tratando con los armadores, sin intermediarios, para irlo cociendo a diario según vea como está la cosa de personal. Cuece Lolo la gamba con el detalle de enderezarla antes y así servirla totalmente tiesa. Esto según él, facilita el pelado y mejora la cocción. Lolo despacha langostinos, cañaíllas, bocas, patas rusas, soberbias cigalas de tronco carnosas y chorreantes o unas gambas tan blancas como su corazón palangana sin remedio y todo ello de una calidad desmesurada.

El bar es una inclasificable casona en armonioso tenguerengue. Estar en el Lolo es volver a los 70: paredes destartaladas atestadas de fotos y recuerdos de fútbol con un patio alicatado y luminoso, lleno de cachivaches, macetas y jilgueros cantaores donde ponerse púo de cáscaras y buena Cruzcampo helada. Los platos son los clásicos duralex, con el borde de pétalo y los vasos de cerveza, los gordos de tanque de toda la vida. Vino blanco del Condado, un par de marcas de tinto peleón y poco más, si acaso, buen queso curado de Valladolid.

Lolo es un tío legal y atesora un manojo de valores que adorna con el mejor acento tratante de los trianeros del Haza del Huesero. Valores de lealtad a sus amigos, al Cristo de la Expiración y de fidelidad a la memoria del patriarca que un día salió a hacer un mandado y terminó reunido en la gloria del Cachorro. Desde entonces el Lolo conserva tras el mostrador la chaqueta tal y como la dejó su padre, para mantener viva su presencia y su ejemplo.

Allí paran artistas y toreros, futbolistas y políticos amantes del marisco en caliente; recién cocido. En los días de Feria y Rocío, la calle se colapsa de caballos y jinetes recogiendo bichos marinos para el albero o la arena marismeña.

No esperen a tener un cargo en la Junta para poder disfrutar del Lolo con moderación que, como todo lo bueno, cuesta.