Nombre Bar Sancho Panza
Dirección Calle Juan Sebastián Elcano, 19 (  )
Horario De 8:00 a 0:00
Teléfono 954277452
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza No

Si hubiera que hacer una lectura – en tertulianés- de los resultados electorales locales pero en plan tabernario, la cosa quedaría más o menos así: La Raza gana pero sin mayoría absoluta. Robles consigue un resultado mejor de lo esperado pero tendrá que pactar si quiere sillón, mesa y mantel municipal. A derecha e izquierda entran en liza nuevos gastrobares, que tienen la llave del gobierno y el marisco rojo mantiene intactas sus dos pinzas de bogavante. Al final, podemos presumir a boca llena de ser de 100 Montaditos o Hermanos Gómez, pero verán ustedes como el pacto se cocina en un reservado de Becerrita; que es el que siempre gana, gane quien gane.

Paco Bugarín abrió el Sancho hace unos 40 años y desde entonces yo diría que no le ha cambiado nada. Todo guarda ese estilo setentero que le caracteriza como uno de los sitios de más solera de Los Remedios. Bugarín era hijo del dueño del bar del mismo nombre por allí cerca. Cuentan las lenguas antiguas que Paco se independizó para darle un aire nuevo al negocio y aquello no sentó nada bien en casa. Como en política.

Paco se mantiene a pie del fogón y puede vérsele preparando personalmente guisos caseros como su sabroso arroz con carabineros. El ribeiro es especial y se lo traen directamente de Galicia donde tiene una barrica en exclusiva. El marisco también es gallego, como muchos gobernantes y también es fresquísimo…

De aquí salen por docenas las langostas y los bueyes de mar que son lo fuerte del Sancho. Si quieren algo con cáscara y andan sin cargo político electo apuesten por los caracoles aunque resulten algo sosos y flojos. Como los políticos de hoy.

Tienen un elenco de tapeo tradicional de alta categoría como su ensaladilla de marisco, la carrillada, las manitas o la potente cola de toro. Y el jamón, que además de bueno lo disponen en tacos por si ustedes andan igual de piños que de bolsillo.

La clientela es fiel y tiene el sello del maltratado barrio de Los Remedios. Empresarios, gente de buen aspecto y hasta alguna reunión de alféreces provisionales con más mili que el palo de la bandera, que entonan los cánticos de rigor, al rigor del Orujo de Sancho. Anécdotas entrañables como la del rincón de don Ramón, que Paco les contará si le preguntan. Porque Bugarín, es poco dado a las sonrisas. Tiene un humor inteligente e irónico con el punto de malajismo que adorna a un buen tabernero. Y sus camareros lo mismo, serios, de usted y uniformados a la antigua: camisa blanca y pantalón negro. A juego con el local y apuntándolo todo en la barra con una tiza mojada en cerveza, que por cierto es lo único que no es gallego y la tiran a la perfección. Cruzcampo.