Nombre El Donald
Dirección Canalejas, 5 ()
Horario De 09:00 a 01:00
Teléfono 954227252
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

El Donald es conocido en los ambientes “tapeísticos” sevillanos por su ensaladilla rusa y por su brazo sanluqueño…pero muy pocos se atreven a subir escaleras arriba a su comedor o a sentarse fuera (privilegio que solemos dejar a los extranjeros). A nosotros hacerlo nos ha costado tres visitas, porque en las dos primeras nos acodamos en la barra y ya no nos apeteció cambiar de sitio.
Lo primero que llama la atención al subir es que ese santuario taurino de maderas oscuras que recordábamos de antiguo ya no lo es tanto. Un suelo de mármol y unas sillas algo demodé y destartaladas –deben ser de cuando la inauguración hace más de cuarenta años- nos dan la bienvenida. La mencionada decoración taurina –imprescindible la foto de Canito con la “cuadrilla” de camareros- nos recuerda días de gloria pasados cuando el vecino hotel Colon era como tenía que haber seguido siendo siempre un hervidero de aficionados a lo taurino.
Lo segundo que nos sorprende es la Carta, no sólo por sus “hechuras” de carta antigua sino, sobre todo, porque no tiene nada que ver con la oferta de tapas de abajo. Nada. Y eso es buenísimo. Tan bueno como que hace tiempo que nos comíamos tan bien.
Comenzamos con un jamón serrano extraordinario de sabor y corte, muy seguido de sus dos guisos del día. En primer lugar un imponente plato de chocos con papas y un delicioso plato de atún en salsa de perdiz en el que la salsa combinaba perfectamente con lo graso del pescado. Lo habíamos visto alguna vez en tiendas gourmet en latas pero no nos imaginábamos el resultado.
A continuación otra rareza. Tantos años tomando tortilla o revueltos de espárragos verdes y nunca se nos había ocurrido tomar una tortilla de espárragos blancos uno de los platos más sencillos y deliciosos que hayamos probado hasta la fecha y máxime cuando lo sirven con el punto que le dan aquí.
Rematamos con una lubina a la espalda absolutamente exquisita: fresca, sabrosa, bien hecha y de un tamaño ideal.
Salimos sorprendidos por la cocina tradicional de nivel que pueden llegar a servir en este clásico bar de tapas. Pero también soñando en el lugar mítico en que esta entreplanta podría llegar a convertirse si invirtiesen un poco en decorarla bien: suelo de madera, mobiliario clásico, manteles blancos…y es que con la cocina que tienen ¿Por qué ponerse límites?