S on ricas, sabrosas, variadas y pueden sacarnos de más de un apuro culinario. ¿Invitados sorpresa? ¿Fallos eléctricos? ¿Cena improvisada? Las conservas son unos aliados perfectos en estos casos. Descubre que hay algo más que aceitunas o alcaparras entre las conservas y sácales todo su partido.

Las conservas son el “fondo de despensa” de cualquier cocina. El que más y el que menos cuenta con latas de atún, espárragos, aceitunas o alcachofas que pocas veces aprovechan en sus comidas. El uso de las conservas como aperitivos o para matar el hambre hasta el almuerzo es el más extendido.


Conservas en la alta cocina

Cada vez más son los chefs de reconocido prestigio que suman las conservas a sus especialidades.
La variedad existente y la versatilidad de las mismas las convierten en los ingredientes idóneos para numerosos platos.

Las
conservas se usan,
cada vez más,
en la alta
cocina
internacional

En este sentido, los pescados y los mariscos (como los mejillones en escabeche, los berberechos, la caballa, las sardinas, etc.) ocupan un lugar preferente. No sólo se convierten en la forma perfecta de comer sano y al instante, sino en ingredientes esenciales de creaciones culinarias únicas.

Pero lejos de ello, las conservas pueden convertirse en aliados perfectos para preparar comidas improvisadas o para sorprender a tus invitados con canapés originales y sabrosos.

Origen de las conservas

Las conservas se remontan a la Antigüedad, cuando se descubrió que la salazón, el ahumado o el hielo mantenían a los alimentos durante más tiempo. Pronto también se descubrió que el azúcar conservaba mejor ciertas frutas y verduras.

Los alimentos se conservaban entonces en cualquier recipiente y se mantenían con manteca, almíbar, azúcar u otro ingrediente para que permanecieran en buen estado. Se salvaguardaban además del aire, por lo que se evitaba la oxidación de los alimentos, así como de cualquier contaminación externa.

Con el desarrollo de las técnicas de enlatado, las conservas se hicieron más duraderas aún en el tiempo, hasta convertirse en lo que hoy son.

Ventajas de las conservas
Alimentos al natural, cocinados, cocidos, en escabeche, en aceite, pescados, legumbres, frutas, verduras… La variedad en el mercado es amplísima, también los precios y, por ende, la calidad. Existen desde encurtidos económicos al alcance de todos hasta auténticas delicatessen dignas de los más exquisitos gourmets.
Las conservas también nos permiten disfrutar de alimentos de temporada durante todo el año, ampliando tus posibilidades de cocinar cualquier receta en cualquier época.
Pero sobre todo, te permiten disfrutar de platos exquisitos cuando apenas tienes tiempo de cocinar o cuando no cuentas con el tiempo suficiente para poder ir a hacer la compra y te surgen compromisos improvisados en los que te toca cocinar.
Así por ejemplo, las legumbres ya cocidas, como lentejas o garbanzos, son indispensables en cualquier cocina, ya que evitan que tengas que dejarlos en remojo la noche anterior y te ahorran tiempo a la hora de cocinarlos. Pero además de ellos, existen muchas otras posibilidades culinarias.
Aquí te proponemos algunas recetas que no sólo te sacarán del apuro, sino que harán las delicias de tus invitados de manera fácil y, sobre todo, muy rápida y versátil.

Recetas en conservas
El atún en lata es una de las conservas más extendidas. Existen diversas variedades: al natural, en aceite de girasol, de oliva, vegetal, en escabeche. Y como tal, hay numerosas recetas que pueden hacerse con él. Una de ellas es este plato de patatas rellenas de atún, para las que tan sólo necesitas patatas, huevos y atún y todos los ingredientes que quieras añadirle, según la disponibilidad de tu despensa: pimientos del piquillo, lechuga, cebolleta, etc. El plato resultante, además de ser muy nutritivo, tiene una presentación muy original. Es idóneo para que tus invitados vayan abriendo bocado.

Si en lugar de patatas cuentas con tomates, puedes hacerlos también rellenos con atún y otros encurtidos que tengas como pimientos del piquillo o anchoas. Resultan igual de atractivos que las patatas pero son algo más ligeros y rápidos de hacer.

Si tus invitados son amantes de los contrastes de sabores, nada mejor que estos aguacates rellenos de ahumados.

Los pimientos del piquillo también pueden convertirse en unos grandes aliados para tus cenas de urgencia. Puedes elaborar unos exquisitos canapés rellenándolos con los ingredientes que más te gusten. En este caso, los preparamos con tortilla de patatas. También pueden servirnos de base para preparar unas originales minipizzas que elaboramos además con queso, tomate y anchoas.

Precisamente estas últimas nos sirven para elaborar unos ricos canapés de anchoas con aceitunas negras, en los que también echamos mano de los pepinillos.

Si prefieres un bocado más suave y dispones de algo más de tiempo, puedes optar por estas alcachofas rellenas de bechamel con jamón. Aunque también puedes decidirte por unas simples alcachofas acompañadas con mayonesa. Si las decoras con alguna hierba aromática que tengas en la despensa, la presentación será más original y sólo tardarás cinco minutos.

De primer plato, y en tan sólo 15 minutos, puedes elaborar esta sopa de espárragos blancos con anchoas para la que sólo necesitas una lata de espárragos blancos, una lata de anchoas, aceite, vinagre y sal.

Para culminar tu comida sorpresa apuesta por una brocheta elaborada con frutas en almíbar. Rápido, sencillo y con una presentación diferente, tus invitados no se podrán resistir a ellas.

Ten en cuenta que todas estas recetas pueden modificarse añadiéndoles todos los ingredientes que te gusten o de los que dispongas. Las conservas son versátiles y flexibles y se adaptan a tus necesidades culinarias y al menú por el que te decidas.