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Blog A freír espárragos: Cachopo de setas

¿Y si nos vamos todos A freír espárragos? Pues aunque aparentemente sea un comentario peyorativo ya veréis cómo no es así, sino todo lo contrario. Ésta frase hecha invita a todos los que estáis en fase de «¿Hago un blog?» a lanzaros al inquietante mundo de compartir recetas de cocina, consejos, trucos… Y por supuesto, seguir la estela que dejó Ana, autora del blog A freír espárragos, quién en su inicios y tras mucho navegar y navegar por blogs de receta comprendió que «cualquiera podía lanzarse a ello me dije, ¿por qué no? Me pareció una buena forma de recopilar mis recetas» ¿Cómo resultado? La cocina virtual que hoy conocemos. Espaguetis a la auténtica, Zumo multivitamínico, Masa para pizza… Son algunas de las recetas que Ana nos invita a elaborar, paso a paso y con imágenes, en su blog . Y para la ocasión, un pedacito de Asturias, «Cachopo de setas» ¡¡Manos a la obra!!”.

Ingredientes:

  • Para 2 personas:

1 bandeja de setas (400 gr aproximadamente) (Ver otros platos con setas)

Jamón serrano cortado fino (50 gr aproximadamente).

4 lonchas de nuestro queso de barra favorito (el mío Tres Oscos).

Harina.

1 huevo.

Pan rallado.

Sal y pimienta.

Aceite de oliva suave.

 

 

  • Para la salsa de queso azul:

1 ajo.

Los restos de setas que nos han quedado de formar los cachopos.

40 gr de queso azul (Encuentra más recetas con queso).

200 gr de nata líquida para cocinar.

 

 

La receta invitada de:
www.afreiresparragos.com

Blog A Freír espárragos

“Es mi forma de disfrutar y de mimar a los míos. No se lo digas con flores, ¡díselo con comida!”

Así lo cocinamos

  • Lo primero que haremos será limpiar las setas pasándoles un paño o papel de cocina humedecido con agua. Una vez limpias les cortamos el pie. Lo de cortarles el pie es para conseguir unas setas lo más rectas posibles y que, de esta forma, nos sea más fácil montar los cachopos. El trocito que hemos cortado no lo tiramos, lo aprovecharemos para la salsa.
  • Salpimentamos las setas y las emparejamos por tamaños. Evidentemente no conseguiremos que sean iguales, pero nos vale un tamaño similar. Ahora nos ponemos con la tarea de montaje. La parte rugosa de la seta irá hacia dentro y la lisa será la parte exterior del cachopo. Cubrimos la mitad de las setas con una capa (o dos, al gusto) de queso y con otra capa (o dos, al gusto) de jamón y tapamos con la seta pareja. Ya tenemos preparados nuestros cachopos.
  • Rebozamos los cachopos en harina. Yo ya los dispongo para el montaje en una lámina de papel de aluminio espolvoreado con harina y así solo tendremos que darles la vuelta para terminar el rebozado. Pasamos cada cachopo por huevo batido y posteriormente por pan rallado. Mi consejo es hacerlo a mano y ayudarnos con un tenedor, ya que si lo hacemos solo con cubiertos podemos desmontarlos. Reservamos.
  • Ponemos una sartén a fuego medio con aceite de oliva suave, no mucho, tan solo que cubra el fondo. Una vez caliente freímos los cachopos. Primero por un lado y luego por el otro. Los haremos unos tres minutos por cada lado o hasta que doren. Para comprobarlo levantaremos un poquito uno con un cubierto de madera (para no rayar la sartén). Les daremos la vuelta ayudándonos con un cubierto de madera y una espumadera o espátula.
  • Una vez dorados por ambos lados los reservamos en un plato con papel absorbente de cocina para quitar el exceso de aceite, cubrimos con otra servilleta y vamos haciendo el resto. ¡Listos! Solo nos queda acompañar con una salsa y con unas patatas fritas. Una salsa de queso azul les va fantástica.

 

  • Mientras se hacen los cachopos podemos ir preparando la salsa. Picamos los trocitos de setas que nos han sobrado de hacer las parejas, los restos pequeños que no ha habido forma de cuadrar. Reservamos.
  • Ponemos un cazo a fuego medio y echamos un chorrito de aceite de oliva, poco, una cucharada sopera servirá.
  • Mientras calienta el aceite picamos el ajo en brunoise. Cuando el aceite esté caliente echamos el ajo y dejamos hacer durante un par de minutos. Cuando veamos que empieza a coger color añadimos el picadillo de setas. Dejamos hacer unos 3 minutos aproximadamente mientras removemos para que no se peguen. El punto en el que estarán las setas será cuando hayan reducido su volumen y estén blandas al tacto. Lo dicho, 3 minutos aproximadamente.
  • En este punto echamos el queso – , damos un par de vueltas hasta que coja calor y añadimos la nata. Removemos para que se deshaga el queso. Cuando el queso esté deshecho, damos un hervor y tendremos lista la salsa.

 

Conociendo a Ana

¿Por qué motivo surge la idea de crear un blog de cocina?
Siempre me ha gustado cocinar y, cuando descubrí todo lo que había por la red referente a ello, se me abrió un mundo. Fui paseando de una página a otra, de un blog a otro, y vi que quienes estaban detrás eran personas de a pie. Hasta entonces no sabía lo que era un blog y cuando comprendí que cualquiera podía lanzarse a ello me dije, ¿por qué no? Me pareció una buena forma de recopilar mis recetas y así no pasarme horas buscando entre montañas de papeles.
¿Cuánto tiempo lleva en la red?
En Julio del 2011 entré en este mundillo con mi primer blog, donde recopilaba las recetas que hacía, sin más. Viendo cuánto disfrutaba, a principios de 2013 mi por entonces pareja me regaló el dominio de “A freír espárragos” y la creación de la página web. Me asusté un poco porque no sabía cómo enfocarlo. ¡Si no sé cocinar! Le dije. Y así surgió la idea de empezar desde lo básico. Para aprender a cocinar de verdad. Por eso ahora trato de documentar bien las recetas y nunca falta el paso a paso gráfico.
¿Qué tipos de recetas son las que más te entusiasman? Recetas en General, repostería, novedades en el arte culinario…
Me gusta todo, pero me tira más lo salado. Me encanta un buen plato de pasta, tortilla de patata, pescados, masas de pan, de pizzas. El queso me vuelve loca. Pero tampoco me gusta perderme el postre. Así que también trato de aprender un poquito de cocina dulce.

¿Qué tiempo le dedicas al blog?

Muchísimo menos del que me gustaría. Actualmente trabajo por las mañanas en una oficina y estudio por las tardes en la escuela de hostelería de Gijón. La diferencia de tiempo entre que salgo de un sitio y entro en el otro son 15 minutos, así que trato de preparar las recetas los fines de semana, cuando saco un huequito entre estudiar para los exámenes y organizar la casa, que para cuando llega el viernes más bien parece un campo de batalla.
¿Qué supone la cocina para ti? ¿Un hobby o un trabajo?

Supone mucho. Cuando trabajas en algo que no te gusta, como es mi caso, necesitas algo que te llene, que te haga recordar quien eres y lo que quieres. Y eso me lo aporta la cocina. Es mi forma de disfrutar y de mimar a los míos. No se lo digas con flores, ¡díselo con comida! Actualmente es un hobby pero aspiro a que sea un trabajo y estoy luchando por ello. De momento me estoy formando para conseguirlo y luego… el tiempo dirá.
¿Cuál es el perfil de internautas que siguen tu blog?

Según Google gente de entre 25 y 34 años, seguidos de entre los de 18 y 24. Y creo que no se equivoca, la gente que se ha puesto en contacto conmigo o que conozco por la redes ronda esa edad. Aunque hay de todo tipo. No deja de sorprenderme que busquen un huequito para leerme con la cantidad de absurdeces que salen de estos dedos y no podría estar más agradecida.
Aparte de la cocina ¿Qué otras aficiones tienes?

Me encanta escribir, imagino que como a todos los blogueros. Así que como no tengo tiempo ni para peinarme lo materializo en el blog. Me encanta el cine y soy muy peliculera, ¡mucho! A veces demasiado y acabo creyendo que todas esas historias de película que nos venden me van a pasar el día menos pensado. Me gusta patinar, leer, y hacer cosas con mis manos, aunque esto último se me da realmente mal. Y hablando de cosas que se me dan realmente mal también gustan los karaokes y cantar a grito pelado.
¿Podrías recomendarnos un restaurante?

Tengo que admitir que lo que más me gusta de Gijón, en cuanto a comer fuera se refiere, es meterme en cualquier sidrería o bar de tapas y comer de picoteo. Pero si hablamos de restaurante de calidad os recomiendo Los Nogales. Situado a 5 km de Gijón, en Santurio. Destaca por sus pescados y mariscos, pero las carnes y los postres también son de impresión.