Podemos servir el ajo colorao tibio o frío.
½ kg. de patatas
4 pimientos rojos
1 tomate grande
1 cebolla
1 diente de ajo
cominos
aceite de oliva
agua y sal
Calorías 31 kcal / 100gr
Proteína 1.2 gr / 100gr
Grasa 0.9 gr / 100gr
Hidratos de carbono 3.8 gr / 100gr
Índice glucémico 15

Este plato, está cocinado con una base de Otros y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Primer plato.

Hoy os proponemos una nutritiva receta a base de patatas, ideal para reponer fuerzas después de una dura jornada de trabajo.

Ajo colorao

 Así lo cocinamos

Comenzamos a preparar el ajo colorao colocando en una olla con un poco de agua y sal. A continuación cocemos las patatas, los pimientos sin pepitas, el tomate pelado y la cebolla, durante un cuarto de hora.

Pasado este tiempo escurrimos el agua de la olla y agregamos el diente de ajo, la punta de una cucharilla de cominos molidos y medio vasito de aceite de oliva.

Lo pasamos por la batidora o majamos todo en un mortero, añadiendo sal si fuese necesario.

En caso de que la masa quede demasiado espesa podemos añadir un poco de agua de la cocción mientras batimos.

 Trucos y Consejos

Podemos servir el ajo colorao tibio o frío.

 Información Nutricional

El pimiento rojo destaca por su alto contenido en vitamina C, de hecho, contiene más del doble de la que se encuentra en frutas como las naranjas, las fresas y el kiwi. También es rico en vitamina B6, la cual es fundamental tanto para la parte cerebral como para el sistema nervioso central en sí.

Destaca también por su alto contenido en betacaroteno (que al entrar en el organismo se transforma en vitamina A) y vitaminas del grupo B2 (además de vitamina E). Por ello, es ideal para prevenir la aparición de enfermedades degenerativas y crónicas.

Específicamente, el betacaroteno ayuda a prevenir el cáncer, las hemorragias cerebrales, las cataratas y las enfermedades cardíacas.

Por su alto contenido en agua, bajo aporte calórico y graso, puede ser considerado como un alimento muy apto para formar parte de dietas hipocalóricas, siempre y cuando se utilice el método de cocinado idóneo (por ejemplo, asado).

Su alto contenido en fibra hace que el consumo de esta hortaliza dé sensación de saciedad, siendo muy útil en dietas de control de peso. Además, la fibra previene y mejora el estreñimiento, al tener propiedades laxantes. Contribuye a reducir la tasa de colesterol en sangre y al buen control de la glucemia en individuos que padecen diabetes. Es capaz de reducir enfermedades relacionadas con el tracto gastrointestinal, como es el cáncer de intestino grueso.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina