El ajo blanco reúne entre sus ingredientes algunos de los alimentos más representativos de la dieta mediterránea, como el ajo, la fruta o el aceite de oliva
Para el ajoblanco: 200 gr. de almendras crudas pelada, 100 gr. de miga de pan del día anterior, 2 dientes de ajo, ¼ l de aceite de oliva virgen extra, vinagre de Jerez, sal y agua. Para la guarnición: Un racimo de uvas, 4 higos y almendra laminada.
Calorías 610 kcal / 100gr
Proteína 18.7 gr / 100gr
Grasa 54 gr / 100gr
Hidratos de carbono 5.3 gr / 100gr
Índice glucémico 15

Este plato, está cocinado con una base de Sopas y cremas y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Primavera / Verano, y se suele servir a los comensales como Entrante.

A continuación preparamos un delicioso ajoblanco con uvas e higos, un plato que saciará la sed de muchos en estos calurosos días de verano. La protagonista de este refrescante plato es la almendra, lo cual hace pensar que el ajoblanco pudo tener su origen en la cocina del Al-Ándalus.

Ajoblanco con uvas e higos

 Así lo cocinamos

Previamente remojamos el pan en agua. Cuando lo tengamos bien remojado, lo ponemos en una batidora junto con las almendras, los ajos pelados, el aceite y la sal.
Batimos todo bien hasta dejar una crema fina. A continuación, añadimos agua muy fría y la dejamos a nuestro gusto. No debe resultar demasiado espeso.
Ya sólo nos queda acompañar el ajoblanco con unas uvas peladas, unos higos cortados en cuartos, unas almendras laminadas y unas gotitas de aceite de oliva.

 Trucos y Consejos

Otros ingredientes que van muy bien para guarnecer el ajoblanco son las uvas pasas, el melón, la manzana, etc.

 Información Nutricional

El ajo blanco reúne entre sus ingredientes algunos de los alimentos más representativos de la dieta mediterránea, como el ajo, la fruta o el aceite de oliva. Si bien el aporte calórico de la almendra, el fruto seco protagonista de este nutritivo entrante, es considerable, hay que tener en cuenta que su grasa es monoinsaturada y por lo tanto beneficiosa para la salud cardiovascular.
Este plato se suele servir acompañado de uva. Sus flavonoides y taninos, unidos al alto contenido en vitamina de E de la almendra, hacen del ajoblanco un alimento con gran poder antioxidante, si bien las personas con un nivel elevado de glucosa en sangre deben tener en cuenta que la uva es una de las frutas con más alto contenido en azúcares.
El pan y el aceite de oliva son fuente de hidratos de carbono y grasas respectivamente, por lo que quienes deban seguir una dieta de control de peso deberán moderar las cantidades de estos dos ingredientes.
Debido al alto contenido en fibra de la almendra, el ajoblanco es un plato indicado para quienes deban regular su tránsito intestinal.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina