Para facilitar el proceso de amasado de las albóndigas, nos untamos las manos con aceite de oliva y así evitaremos que la masa se nos pegue entre los dedos.
½ kg. de bacalao
¼ kg. de pan de pueblo de varios días
4 huevos
3 dientes de ajo
4 tomates
1 cebolla
1 vasito de vino blanco
harina de freír
1 ramito de perejil
azafrán
pimienta
aceite de oliva y sal
Calorías 315 kcal / 100gr
Proteína 75 gr / 100gr
Grasa 1.7 gr / 100gr
Hidratos de carbono 0 gr / 100gr
Índice glucémico 0

Este plato, está cocinado con una base de Pescados y mariscos y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Segundo plato.

Os dejamos una receta casera para elaborar unas deliciosas albóndigas, en este caso, de pescado.

Albóndigas de bacalao

 Así lo cocinamos

Quitamos la corteza al pan y lo rallamos. Picamos los dientes de ajo y el perejil. Picamos el bacalao previamente desalado.

Colocamos los ingredientes anteriores en una fuente. Añadimos sal, pimienta, azafrán y los huevos. Mezclamos y amasamos bien todos los ingredientes hasta formar una pasta homogénea.

Vamos tomando porciones de la masa y hacemos bolas del tamaño de una nuez.

Pasamos las albóndigas por harina y las freímos en una sartén con abundante aceite de oliva hasta que estén doradas. Las reservamos.

Para hacer la salsa, picamos la cebolla muy fina y la ponemos a freír en una sartén con aceite de oliva, hasta que poche. Antes de que dore añadimos los tomates rallados, un poco de sal y el vino. Dejamos cocer esta salsa durante diez minutos.

Introducimos las albóndigas de bacalao en la salsa y dejamos cocer todo a fuego lento durante veinte minutos.

 Trucos y Consejos

Para facilitar el proceso de amasado de las albóndigas, nos untamos las manos con aceite de oliva y así evitaremos que la masa se nos pegue entre los dedos.

 Información Nutricional

El bacalao es un pescado blanco, rico en proteínas y muy bajo en grasas. Por este motivo es un alimento recomendado en dietas de adelgazamiento o control del peso. Por el contrario, es una fuente importante de vitaminas, minerales y proteínas de un alto valor biológico, que son fácilmente asimilables por el organismo y destacan por su pureza y calidad.

Es uno de los pescados que mayor cantidad de proteínas contiene. Es rico, asimismo, en vitamina B1, B2, B6 y B9, importantes en la asimilación de los hidratos de carbono, proteínas y grasas, además de intervenir en procesos orgánicos como la formación de glóbulos rojos, el correcto funcionamiento nervioso, síntesis del material genético…

En relación con los minerales, destaca la presencia de sodio, potasio y fósforo.

No es nada aconsejable su consumo en personas que sufren hipertensión o problemas de retención de líquidos.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina