La suave textura y sabor de la pechuga de pavo hacen que pueda acompañarse con multitud de guarniciones
400 gr. de pechuga de pavo
50 gr. de arroz
1 huevo
1 diente de ajo
1 cebolla
1 pimiento verde
250 gr. de zanahorias
4 pimientos rojos asados
200 gr. de champiñones
2 dl. de aceite de oliva
harina para enharinar las albóndigas
2 dl. de aceite de oliva para freír las albóndigas y sal.
Calorías 105 kcal / 100gr
Proteína 24 gr / 100gr
Grasa 17 gr / 100gr
Hidratos de carbono 0 gr / 100gr
Índice glucémico 0

Este plato, está cocinado con una base de Aves y caza y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Segundo plato.

A continuación os cocinamos unas ricas albóndigas de pavo. La pechuga de pavo es una de las carnes que menor contenido graso contiene, por lo que esta receta es ideal para incluirla en dietas de control de peso.

Albóndigas de pavo con pimientos y champiñones

 Así lo cocinamos

Deshuesa la pechuga de pavo, retírale la piel, cuécela y pícala.
Cuece el arroz durante 25 minutos en agua hirviendo con sal y, una vez cocido, escúrrelo y mézclalo con la pechuga picada.
Pica el diente de ajo y añádeselo junto con el huevo a la pasta anterior.
Pon a punto de sal y forma unas bolitas.
Enharina las albóndigas y fríelas ligeramente, lo justo para que tomen algo de color.
Pica la cebolla, la zanahoria y el pimiento verde. Sofríe estas verduras en una cazuela baja con un poco de aceite de oliva.
Cuando tengas las hortalizas bien pochadas, añade un poco de harina, cubre con agua y deja cocinar a fuego medio durante 10 minutos.
Pasa las verduras por el pasapurés y pon a punto de sal.
Sumerge las albóndigas en la salsa obtenida junto con unas tiras de pimientos rojos asados y unos champiñones.
Cocina a fuego suave durante 15 minutos y sirve bien caliente.

 Trucos y Consejos

Puedes acompañar estas albóndigas con una guarnición de arroz blanco cocido, que le va genial.

 Información Nutricional

La carne de pavo es posiblemente una de las que menor contenido graso posee, lo cual hace que sea muy recomendable para incluir en dietas de control de peso.
Presenta además una buena cantidad de proteínas de alto valor biológico. Su suave textura y sabor hacen que pueda acompañarse con multitud de guarniciones.
En esta ocasión hemos empleado pechuga de pavo para cocinar unas suculentas albóndigas. Éstas las hemos acompañado con una salsa elaborada a base de verduras, las cuales van a enriquecer el palto con una importante cantidad de vitaminas, minerales y sustancias de acción antioxidante.

Datos nutricionales de la pechuga de pavo:

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina