Este contundente potaje o cocido es típico de Jerez de la Frontera y sus alrededores
1/2 kilo de alubias blancas
1/2 kilo de garbanzos
1 manojo de cardos o de acelgas de penca ancha
400 gr. de magro de cerdo
1 morcilla de Ronda
1 chorizo de guisar no picante
1/2 kilo de tocino fresco (de panceta o papada)
1 cabeza de ajos
1 cucharadita de pimentón dulce
1 pellizco de comino
1 vaso de aceite de oliva y sal al gusto.

Este plato, está cocinado con una base de Verduras y legumbres y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Otoño / Invierno, y se suele servir a los comensales como Segundo plato.

La noche anterior, y en recipientes separados, se ponen en remojo, con abundante agua, las alubias y los garbanzos.

En una olla alta, echamos las alubias, los garbanzos, la cabeza de ajos (entera, sin pelar, pero dándole unos cortes), el tocino cortado en tacos, el aceite, el pimentón, el comino y agua abundante. Ponemos al fuego y cuando hierva fuerte, bajamos temperatura y dejamos hervir a fuego lento (con tapadera) durante al menos una hora. Vigilar que siempre el agua cubra de sobra los ingredientes.

Berza gitana

 Así lo cocinamos

En una cazuela aparte, se echan los cardos (o tagarninas), bien limpios de hebras, cortados y troceados. Los hervimos con agua abundante hasta que estén tiernos. Llegado este momento, se escurren y se añaden a la olla.
Cuando los garbanzos y las alubias estén tiernos, agregamos la morcilla y el chorizo cortados en rodajas.
Se sala al gusto y se deja hervir a fuego lento, al menos media hora más para que espese.

 Información Nutricional

Junto con las alubias, los garbanzos son la base de este típico plato. Estas dos leguminosas aportan gran cantidad de hidratos de carbono, sobre todo de almidón, abundante en los garbanzos, al igual que las proteínas. Por su escaso contenido en sodio, los garbanzos pueden ser consumidos sin miedo por las personas hipertensas, siempre que no se consuman envasados o en conserva.
Las calorías de las judías secas provienen de su riqueza en hidratos de carbono, los cuales representan más de la mitad de su peso. Esto permite a este alimento proporcionar mucha energía, y es recomendable para regímenes bajos en grasas, ya que contienen muy poca grasa, toda ella insaturada, por lo que resulta dietéticamente más recomendable que la que proporcionan los alimentos de procedencia animal.

 

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina