Una rica y agridulce receta
2 piernas de cabrito
200 gr. de cebolla
4 dientes de ajo
1 hoja de laurel
una pizca de pimienta blanca
una pizca de pimentón picante
1 vaso de vino blanco
1 vasito de vinagre de vino
5 hebras de azafrán
150 gr. de miel de romero
4 cucharadas de aceite de oliva y sal.
Calorías 113 kcal / 100gr
Proteína 19.3 gr / 100gr
Grasa 4 gr / 100gr
Hidratos de carbono 0 gr / 100gr
Índice glucémico 0

Este plato, está cocinado con una base de Carnes y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Segundo plato.

 Así lo cocinamos

Llevamos al fuego una cazuela de barro, en la cual refreiremos, con un poco de aceite, la cebolla y el ajo bien picados. Cuando esté bien pochado, introducimos las piernas de cabrito, con unas incisiones que facilitarán su asado interior. Las cocinamos unos minutos hasta que se dore bien la piel. Añadimos el pimentón, el laurel, el azafrán la sal y el vino. Removemos y cocinamos a fuego lento hasta que la salsa reduzca un poco.

Introducimos ahora en el horno por espacio de 50 minutos, a 180ºC. Debemos ir rociando las piernas con su caldo regularmente. De esta manera nos aseguraremos de que las piernas queden bien hidratadas. Si observamos que nos quedamos sin caldo, podemos añadir un poco más de agua (caliente).

Mientras se termina de hacer el cabrito, ponemos en un cazo la miel y el vinagre, los cuales cocinaremos, sin parar de remover, hasta que reduzca y obtengamos una salsa melosa. Embudarnos el cabrito con esta salsa y horneamos durante 10 minutos más.

Acompañamos las piernas con unas patatas fritas, que terminaremos de cocinar en el caldo del cabrito. Podemos también guarnecer este plato con una ensalada de lechuga y cebolleta.

 Información Nutricional

El cabrito es una carne bastante grasa, por lo que se recomienda cocinarla al horno, ya que de esa forma no hay que añadir grasa extra a la preparación. Es aconsejable eliminar la grasa que recubre el costillar, antes o después de su elaboración, para reducir el aporte de grasas saturadas. A pesar de ser un plato calórico, por su elaboración lenta suele consumirse esporádicamente, por lo que no presenta inconvenientes, salvo para quienes padezcan trastornos digestivos como úlcera o hernia de hiato.
En esta receta se usa el azafrán, una especia que se obtiene a partir de los estigmas de la flor del Crocus sativus Linnaeus, conocida vulgarmente como Rosa del azafrán. Sus principios amargos le confieren propiedades de tónico estomacal y reductor del colesterol.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina