Debemos tener cuidado en no excedemos con el vinagre, pues podríamos estropear el plato. Es preferible que nos quedemos un poco cortos.
1 conejo
4 dientes de ajo
4 cucharadas soperas de pimentón dulce
aceite de oliva
vinagre
orégano
cominos
agua y sal
Calorías 88 kcal / 100gr
Proteína 10 gr / 100gr
Grasa 5.2 gr / 100gr
Hidratos de carbono 0 gr / 100gr
Índice glucémico 0

Este plato, está cocinado con una base de Carnes y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Segundo plato.

Si te gustan los sabores fuertes, prueba este jugoso conejo en adobo.

Conejo en adobo

 Así lo cocinamos

Para elaborar el conejo en adobo, en un mortero machacamos los ajos junto con el orégano, los cominos, el pimentón y la sal. Añadimos un buen chorreón de vinagre y un poco de agua.

En una fuente colocamos el conejo ya limpio y troceado junto con la mezcla anterior. Lo dejamos en maceración hasta el día siguiente.

Pasado este tiempo, escurrimos la carne y la colocamos en una cacerola con aceite de oliva. Pasamos por un colador el líquido del adobo y lo agregamos.

Dejamos cocer a fuego lento durante unos tres cuartos de hora, hasta que la carne esté tierna y el líquido casi se haya consumido. Servimos caliente o frío.

 Trucos y Consejos

Debemos tener cuidado en no excedemos con el vinagre, pues podríamos estropear el plato. Es preferible que nos quedemos un poco cortos.

 Información Nutricional

La carne de conejo de granja es un alimento adecuado para incluir en una dieta variada y equilibrada. Por su bajo contenido graso, se clasifica dentro del grupo de las carnes magras, junto al pollo, pavo, lomo de cerdo o ternera.

En la carne de conejo destacan las proteínas y la grasa. Las proteínas, al igual que otros alimentos de origen animal, son de elevada calidad. Aportan todos los aminoácidos esenciales que el organismo necesita para sintetizar sus proteínas. En la grasa, tanto la cantidad como la calidad son óptimas.

Además, esta carne es baja en colesterol y es fuente de vitaminas B3, B6 y B12. En cuanto a los minerales, tiene fósforo, selenio y potasio. Además contiene hierro, zinc y magnesio en cantidades significativas.

La carne de conejo tiene unas propiedades nutricionales adecuadas para todas las edades y situaciones fisiológicas, además de ser un alimento idóneo para incluir en las dietas de personas afectadas por distintas patologías como la hipertensión arterial, dislipemias, obesidad y alteraciones cardiovasculares.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina