El color anaranjado de la calabaza se lo confiere el betacaroteno, sustancia que, además de cuidar de nuestra piel y nuestra vista, ejerce una acción antioxidante
½ kg. de calabaza
2 puerros medianos
una patata pequeña
50 gr. de cebolla
1/2 litro de caldo de verduras
3 cucharadas de aceite de oliva virgen
100 gr. de quesos variados
pimienta negra y sal.
Calorías 29 kcal / 100gr
Proteína 1.1 gr / 100gr
Grasa 0.1 gr / 100gr
Hidratos de carbono 4.6 gr / 100gr
Índice glucémico 75

Este plato, está cocinado con una base de Sopas y cremas y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Otoño / Invierno, y se suele servir a los comensales como Primer plato.

Os proponemos ahora una receta de una suave y deliciosa crema de calabaza y queso.

Crema de calabaza y queso

 Así lo cocinamos

Limpiamos y cortamos en dados la calabaza y la patata. De los puerros sólo emplearemos la zona blanca, la cual cortaremos en aros.
Rehogamos la cebolla y el puerro a fuego moderado en una cazuela con tres cucharadas de aceite. Cuando esté todo bien pochado, añadimos la patata y la calabaza, rehogando el conjunto durante unos minutos. Salpimentamos al gusto. Cubrimos con el caldo de verduras y dejamos cocer, a fuego lento, durante 30 minutos.
Una vez haya pasado este tiempo, retiraremos del fuego y dejaremos templar para, acto seguido, triturar con la batidora hasta que nos quede una crema bien fina. Para eliminar los posibles restos de fibra, pasaremos esta crema por un colador chino.
Servimos bien caliente en un plato hondo.
Sobre la crema dispondremos unos dados de quesos variados y un poco de cebollino picado.

 Trucos y Consejos

Si queremos reducir el nivel de calorías y grasas de esta receta, podemos emplear únicamente queso descremado.

 Información Nutricional

La calabaza, por su cremosa textura y color, se convierte en una de las verduras más idóneas para la preparación de cremas. Contiene hidratos de carbono y fibra, lo que ayuda a regular el tránsito intestinal. El color anaranjado de la calabaza se lo confiere el betacaroteno, sustancia que, además de favorecer el cuidado de nuestra piel y nuestra vista, ejerce una acción antioxidante. Otra propiedad de la calabaza es la de protectora de la mucosa del estómago, lo que la hace muy recomendable para aquellas personas que sufren de acidez, mala digestión, gastritis o úlcera.
La cebolla y el puerro tienen también capacidad antioxidante, mientras que las patatas, gracias a su almidón, aportan gran cantidad de hidratos de carbono.
El queso presente en esta receta aumenta el contenido en grasas y calorías, aunque también aporta calcio, necesario para la salud de nuestros huesos y para prevenir la osteoporosis.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina