Esta receta es una buena excusa para consumir legumbres en los meses de calor
200 gr. de garbanzos
1 cebolla
1 zanahoria
La parte blanca de un puerro
4 cucharadas de aceite de oliva
½ taza de nata
1 tomate de ensalada
2 lonchas de jamón serrano y sal.
Calorías 383 kcal / 100gr
Proteína 20.8 gr / 100gr
Grasa 5.5 gr / 100gr
Hidratos de carbono 55.8 gr / 100gr
Índice glucémico 30

Este plato, está cocinado con una base de Sopas y cremas y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Primavera / Verano, y se suele servir a los comensales como Primer plato.

La noche anterior, ponemos remojamos los garbanzos en agua templada con una pizca de sal. A la mañana siguiente, lavamos los garbanzos.

Crema fría de garbanzos con tomate y crujiente de jamón

 Así lo cocinamos

En una olla con agua, introducimos una cebolla, la zanahoria y el puerro. Ponemos a calentar y, cuando el agua entre en ebullición, añadimos los garbanzos lavados.
Coceremos durante dos horas, retirando la espuma que vaya apareciendo en la superficie.
Cuando ya tengamos nuestros garbanzos cocidos, los escurrimos y reservamos el caldo que ha resultado de la cocción.
Trituramos los garbanzos junto con las verduras cocidas, añadiendo poco a poco el caldo de cocción hasta obtener un puré espeso.
Obtenido el puré, añadimos la nata líquida y el aceite. Pasamos ahora por el colador chino para quedarnos con una crema suave y fina, la cual pondremos a hervir durante un par de minutos, rectificando de sal si fuese necesario. Transcurrido ese tiempo, dejaremos templar para luego enfriarla en el frigorífico.
Esta crema fría la acompañaremos con unos crujientes de jamón. Para ello, cortaremos en tiras las lonchas de jamón y las cocinaremos en una sartén antiadherente, a fuego suave, durante 10 minutos. Los crujientes estarán listos cuando el jamón haya soltado toda su grasa y se haya cristalizado.

 Información Nutricional

El garbanzo es una legumbre muy presente en la dieta mediterránea, y hay estudios científicos que demuestran que su consumo prolongado ayuda a combatir numerosas enfermedades cardiovasculares.
Son fuente de hidratos de carbono complejos, proteínas vegetales, vitaminas y fibra, si bien en esta receta se pierde gran parte de esta fibra cuando los pasamos por el pasapurés.
Las legumbres poseen un bajo contenido en grasas, aunque en esta elaboración  éste se ve incrementado por el uso de la nata, la cual incorpora a su vez vitaminas y minerales.
También las verduras presentes en este plato van a añadir vitaminas y minerales, así como multitud de sustancias antioxidantes.
El jamón serrano aporta proteínas minerales, y se desaconseja su uso en personas que sufran de hipertensión.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina