El garbanzo es una legumbre muy presente en la dieta mediterránea, y hay estudios científicos que demuestran que su consumo prolongado ayuda a combatir numerosas enfermedades cardiovasculares
1 bote de garbanzos cocidos
unas hojas de espinacas frescas
½ pimiento rojo
2 tomates de ensalada
50 gr. de uvas pasas
200 gr. de bacalao ahumado en lonchas
1 cebolla morada
2 naranjas de mesa
el zumo de 1 limón
aceite de oliva virgen
cebollino y perejil.
Calorías 120 kcal / 100gr
Proteína 7.2 gr / 100gr
Grasa 3 gr / 100gr
Hidratos de carbono 14.1 gr / 100gr
Índice glucémico 35

Este plato, está cocinado con una base de Ensaladas y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Otoño / Invierno, y se suele servir a los comensales como Primer plato.

A continuación os presentamos una rica y colorida ensalada de invierno. En ella encontramos una buena y saludable variedad de alimentos, por lo que el plato va a resultar muy completo desde el punto de vista nutricional.

 Así lo cocinamos

En primero lugar, lava los garbanzos bajo el grifo, escúrrelos y resérvalos.
El tomate y el pimiento lo cortaremos en daditos, mientras que la cebolla la cortaremos en una juliana muy fina.
En cuanto a las naranjas, pélalas y sácale los gajos.
Coloca los ingredientes anteriores en un bol grande, añade las uvas pasas previamente rehidratadas, cebollino picado y perejil. Ahora aliña con el zumo de limón, aceite de oliva y sal. Remueve con cuidado y reserva  en el frigorífico durante al menos una hora.
Dispón un lecho de hojas de espinacas lavadas y escurridas en un plato o ensaladera. Ahora coloca sobre éstas el resto de ingredientes aliñados y reservados.
Por último, coronamos la ensalada con unas lonchas de bacalao ahumado y servimos al momento.

 Trucos y Consejos

Las ensaladas, ante todo, deben seducir al comensal. Para ello, debemos aprender a combinar los colores de los ingredientes que la componen, así como a darle volumen y una apariencia llena de frescor.

 Información Nutricional

El garbanzo es una legumbre muy presente en la dieta mediterránea, y hay estudios científicos que demuestran que su consumo prolongado ayuda a combatir numerosas enfermedades cardiovasculares. Además, son una estupenda fuente de hidratos de carbono complejos, proteínas vegetales, vitaminas y fibra.
En cuanto al bacalao, otro de los protagonistas de esta colorida ensalada, nos va a aportar una importante cantidad de proteínas con un alto valor biológico. Este producto, al igual que el resto de ahumados, posee un elevado contenido en sodio, por lo que deberá moderarse su consumo en caso de hipertensión.
El resto de ingredientes vegetales enriquecen el plato con vitaminas, minerales y sustancias de acción antioxidante, que juegan un papel muy importante a la hora de combatir los radicales libres presentes en el entorno, que son los causantes de numerosas enfermedades degenerativas.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina