En la composición del mero destaca su contenido en minerales, tales como el yodo, el fósforo, el potasio y el magnesio
4 raciones de mero de 200 gr. cada una, 2 zanahorias, 2 cebolletas, 3 dientes de ajo (machacados y con piel), 40 ml. de aceite de oliva, 400 ml. de vinagre de sidra, 600 ml. de agua, pimienta negra en grano, dos ramitas de tomillo, 2 hojas de laurel y sal. Para la ensalada: 300 gr. de escarola limpia, aceite de oliva virgen, vinagre de Jerez, sal y unas hojitas de cebollino.
Calorías 118 kcal / 100gr
Proteína 16 gr / 100gr
Grasa 6 gr / 100gr
Hidratos de carbono 0 gr / 100gr
Índice glucémico 0

Este plato, está cocinado con una base de Pescados y mariscos y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Primer plato.

El mero es un pescado de carne blanca, pobre en grasas y de fácil digestión. Hoy lo presentamos en escabeche, que supone una más que saludable manera de cocinar los alimentos. Esperamos que os guste!

 Así lo cocinamos

Pela las zanahorias y córtalas en rodajas. Las cebolletas las cortaremos también en rodajas.
En una cazuela baja con aceite de oliva, rehoga las verduras junto con las especias hasta que comiencen a ponerse tiernas. En ese momento añadiremos los líquidos y esperaremos hasta que rompa el hervor. Entonces, añade las porciones de mero, pon la tapadera y cocina a fuego suave hasta que el pescado esté en su punto (unos 5 minutos).
Retira la cazuela del fuego y deja templar. Una vez templado el escabeche, tapa con film transparente y reserva en el frigorífico hasta que quede bien frío.
Mientras tanto, aliña la escarola con una vinagreta tradicional.
Cuando el escabeche esté frío, emplata el mero y acompaña con la ensalada de escarola. Decora la ensalada con unas hojitas de cebollino.

 Trucos y Consejos

Para que el mero resulte realmente sabroso, lo ideal es reservarlo en el frigorífico durante un mínimo de 12 horas.

 Información Nutricional

El mero, al igual que todo pescado blanco, se caracteriza por ser muy poco graso, lo que lo convierte en un alimento muy fácil de digerir. En su composición destaca el contenido en minerales, tales como el yodo, el fósforo, el potasio y el magnesio.
Este pescado posee además una carne muy blanca, y sus espinas son muy fáciles de retirar, por lo que es un alimento ideal para ofrecer a niños y personas que presentan dificultades de masticación.
Por otra parte, las hortalizas  con las cuales hemos escabechado el mero van a aportarnos una importante cantidad de vitaminas, minerales, fibra y sustancias de acción antioxidante.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina