La fabada es muy rica en proteínas de carácter animal y vegetal, pero también en grasa y colesterol
300 gr. de alubias blancas (fabes)
1 zanahoria
1 puerro
1 chorizo para guisos
1 morcilla
300 gr. de tocino de papada
1 hueso de jamón
1 trozo de oreja o rabo de cerdo
1 pizca de pimentón y sal.
Calorías 284 kcal / 100gr
Proteína 21.1 gr / 100gr
Grasa 1.6 gr / 100gr
Hidratos de carbono 34.7 gr / 100gr
Índice glucémico 35

Este plato, está cocinado con una base de Verduras y legumbres y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Otoño / Invierno, y se suele servir a los comensales como Segundo plato.

La noche anterior a la elaboración del plato pondremos las alubias a remojar en agua fría. El hueso de jamón y la oreja de cerdo (o el rabo) también los dejaremos en remojo, pero en agua tibia.

Fabada asturiana

 Así lo cocinamos

Al día siguiente, pondremos las alubias en una olla junto con la zanahoria y el puerro, ambos limpios y sin cortar, el tocino de papada, el hueso de jamón y la oreja o el rabo de cerdo.
Ahora cubrimos con agua fría y ponemos al fuego. Una vez comience a hervir, retiraremos las espuma que ha aparecido en la superficie y dejaremos cocer a fuego lento. Debemos asegurarnos de que las fabes estén siempre cubiertas de agua.
La morcilla y el chorizo podremos añadirlas a la olla en cualquier momento, pero debemos saber que éstas sólo deben cocer con la fabada unos 20 minutos. Transcurrido ese tiempo, los sacaremos de la olla.
Cuando las fabes estén bien tiernas, las apartaremos del fuego y dejaremos reposar 15 minutos.
Servimos caliente.

 Trucos y Consejos

El caldo de la fabada debe quedar espeso. Para ello pasaremos unas fabes junto con la verdura del cocido y una pizca de pimentón por el chino.

 Información Nutricional

Nos encontramos ante una receta muy popular, económica y nutritiva.
La fabada es muy rica en proteínas de carácter animal y vegetal, pero también en grasa y colesterol. Por ello, las personas que estén siguiendo una dieta de control de peso, o que tengan unos niveles de colesterol elevados, deberán moderar el consumo de esta preparación.
Las fabes, que son las verdaderas protagonistas de esta receta, son una buena fuente de proteínas vegetales, hidratos de carbono complejos, vitaminas del grupo B, minerales y fibra, esta última muy recomendada para mejorar el tránsito intestinal.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina