Para poner los garbanzos en remojo, podemos sustituir la sal por una cucharadita de bicarbonato.
½ kg. de garbanzos
200 grs. de chorizo
2 tomates
1 cebolla
1 pimiento rojo
2 dientes de ajo
1 cucharadita de pimentón dulce
la punta de una cucharadita de cominos
aceite de oliva
agua y sal
Calorías 383 kcal / 100gr
Proteína 20.8 gr / 100gr
Grasa 5.5 gr / 100gr
Hidratos de carbono 55.8 gr / 100gr
Índice glucémico 30

Este plato, está cocinado con una base de Verduras y legumbres y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Segundo plato.

Si te gustan los garbanzos, prueba esta receta acompañándolos con chorizo. El resultado merece la pena.

Garbanzos con chorizo

 Así lo cocinamos

Ponemos en remojo los garbanzos la noche anterior con un puñadito de sal.

Al día siguiente les escurrimos el agua y los colocamos en una olla con un litro y medio de agua con un poco de sal, para cocerlos durante hora y media. Una vez tiernos los garbanzos, los reservamos. También reservamos aparte el caldo de la cocción.

En una sartén ponemos a freír la cebolla, el pimiento rojo y los ajos, todos bien picados. Cuando pochen agregamos el tomate pelado y picado. Rehogamos durante diez minutos y añadimos el chorizo cortado a rodajas. Rehogamos un par de minutos más y añadimos el pimentón dulce y los cominos. Dejamos rehogar un minuto más y apartamos del fuego.

En una cazuela colocamos los garbanzos junto con 750 ml. del caldo de la cocción y el contenido de la sartén. Rectificamos de sal y dejamos cocer todo a fuego lento durante un cuarto de hora. Servimos.

 Trucos y Consejos

Para poner los garbanzos en remojo, podemos sustituir la sal por una cucharadita de bicarbonato.

 Información Nutricional

El valor nutritivo del chorizo depende de los ingredientes empleados en su elaboración (cantidad de grasa, tipo de carne, etc.) pero, en general, es un alimento bastante calórico, dado su elevado contenido graso.

El chorizo aporta proteínas de alto valor biológico y prácticamente carece de hidratos de carbono. Por haber sido sometido a procesos de desecación, el contenido de agua es escaso.

Destaca su elevado aporte de sodio y, en menor proporción, de otros minerales como el hierro (de fácil asimilación) y el cinc. En cuanto a su aporte vitamínico, destacan las vitaminas del grupo B (niacina, B12, B2 o riboflavina y B1 o tiamina).

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina