El arte de cocer marisco
Ingredientes (para 4 personas): 750 gr. de langostinos de Sanlúcar frescos
sal marina gruesa
1 bolsa de hielo
Calorías 104 kcal / 100gr
Proteína 24.3 gr / 100gr
Grasa 0.8 gr / 100gr
Hidratos de carbono 0 gr / 100gr
Índice glucémico 5

Este plato, está cocinado con una base de Pescados y mariscos y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Entrante.

Lavamos bien los langostinos bajo el grifo.

En una olla, vertemos 3 ó 4 litros de agua y 80 gr. de sal marina gruesa. Ponemos a fuego fuerte y esperamos a que el agua entre en ebullición.

Langostinos de Sanlúcar cocidos

 Así lo cocinamos

Mientras, preparamos la salmuera: en un recipiente introducimos de 3 a 4 litros de agua y 300 gr. de sal marina gruesa. Vertemos la bolsa de hielo y mezclamos con energía para que el agua tome la sal y se enfríe todo lo posible.

Una vez el agua de la olla esté en plena ebullición, introducimos todos los langostinos al mismo tiempo. Es importante que el agua cubra el marisco completamente.

En cuanto el agua que contiene los langostinos vuelva a hervir, esperamos unos minutos (de 2 a 4 minutos, dependiendo del tamaño de los langostinos). Transcurrido el tiempo, pasamos directamente los langostinos de la olla a la salmuera, sumergiéndolos por debajo del hielo, hasta que se enfríen por completo.

Emplatamos en una fuente y decoramos al gusto.

 Información Nutricional

El langostino es un marisco que habita en los mares de todo el mundo. En España, el langostino más común es el mediterráneo (Penaeus Kerathurus) y, de éstos, el que posee mayor fama es el langostino de Sanlúcar, capturado en zonas próximas a la desembocadura del Guadalquivir. El langostino de Sanlúcar goza de una calidad reconocida nacional e internacionalmente, con un sabor muy delicado que le confiere el estar a caballo entre el agua dulce del Río Guadalquivir y el agua salada del Océano Atlántico. Este crustáceo de cuerpo alargado se encuentra, además, en una de las zonas con mayor biodiversidad de Europa: el Coto de Doñana.

Hoy en día es uno de los mariscos que más se consume debido a la posibilidad de comprarlo congelado a un precio inferior al de otras especies. No obstante, los grandes conocedores de este crustáceo son partidarios de comerlo fresco y en frío, sin congelar, ya que estiman que es de esta manera como el langostino mejor conserva sus propiedades. Asimismo, consideran que lo más aconsejable es cocerlo poco antes de servirlo a la mesa.

Aunque su aspecto se asemeja mucho al de las gambas o las cigalas, su composición nutricional tiene algunas particularidades que lo diferencian de ellas.

El langostino es un alimento poco energético con una relación favorable de grasas poliinsaturadas frente a las saturadas. Su contenido en colesterol es superior al de otros mariscos. Sin embargo, en relación a las cantidades que se consumen y a la calidad de su grasa, este alimento no resulta perjudicial para la salud.

Es fuente importante de proteínas, hierro, fósforo y yodo. Es, junto con las gambas, el marisco con mayor contenido en fósforo. Destaca su aporte de hierro entre los crustáceos, y su contenido en yodo es tres veces superior al de las gambas.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina