La sardina contiene una buena cantidad de proteínas de gran valor biológico, así como vitaminas A, D, B2, B3 y minerales muy diversos
Para las sardinas marinadas: 8 sardinas, el zumo de un limón, la piel de una naranja, pimienta negra recién molida, 1 cucharada de azúcar, 4 cucharadas de vinagre blanco. Para el sofrito de verduras: 1 cebolla, ½ pimiento rojo, 1 pimiento verde, 2 tomates maduros, aceite de oliva y sal. Para la juliana de naranja: 2 naranjas grandes, 200 gr. de azúcar, 200 ml. de agua y 4 cucharadas de miel. Otros ingredientes: 4 placas de pasta para lasaña.
Calorías 157 kcal / 100gr
Proteína 18 gr / 100gr
Grasa 9.5 gr / 100gr
Hidratos de carbono 0 gr / 100gr
Índice glucémico 0

Este plato, está cocinado con una base de Pastas y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Primer plato.

La siguiente receta que os proponemos consiste en una original lasaña de sardinas marinadas con verduras y cítricos. Este plato, además de resultar muy completo desde el punto de vista nutricional, supone una manera diferente y atractiva de presentar el pescado.

 Así lo cocinamos

Las sardinas marinadas: Lo primero que haremos será limpiar bien las sardinas, retirando las vísceras y la cabeza. Con un cuchillo pequeño corta la panza hasta llegar a la cola y ábrelas para retirar la espina central y separarlas en lomos. Ahora lávalas bajo el grifo, sécalas y colócalas en una fuente con la carne hacia abajo.
En un bol, mezcla el zumo de limón con el azúcar, la piel de naranja, la sal, la pimienta y el vinagre. Mezcla bien hasta disolver el azúcar.
Vierte la marinada sobre los lomos de sardina, tapa con film transparente y reserva en el frigorífico durante al menos 2 horas.

La juliana de naranja: Corta las naranjas en cuartos y, con la ayuda de un cuchillo pequeño y afilado, retira la corteza. Sólo vamos a emplear la parte de la corteza de color. La zona blanca la desecharemos, pues es demasiado amarga.
Ahora corta la piel de la naranja en tiras muy finas e introdúcelas en agua hirviendo durante 15 minutos. Transcurrido este tiempo, retira el agua y repite la operación. Una vez cocidas las tiras, las reservamos.
Prepa un almíbar con el agua, el azúcar y la miel. Cuando el azúcar y la miel estén bien disueltos, añade al almíbar las tiras de naranja blanqueadas. Deja cocer a fuego suave durante 20 minutos.

El sofrito de verduras: Corta todas las verduras en brunoise, es decir, en daditos pequeños. Calienta un poco de aceite en una sartén y sofríe en ella la cebolla. Cuando ésta se encuentre bien pochada, añade los pimientos y continúa rehogando hasta que estos últimos se encuentren bien pochados. Entonces, incorpora los daditos de tomate y sofríe durante 5 minutos. Salpimenta el sofrito y reserva.

Las pasta la coceremos en agua hirviendo con una pizca de sal hasta que quede “al dente”. Alcanzado dicho punto de cocción, pásalas a un recipiente con agua y hielo. Una vez fría la pasta, resérvala sobre un paño de cocina.

El montaje: Para el emplatado nos serviremos de un timbal cuadrangular. Coloca en la base una lámina de pasta. A continuación, extiende sobre la pasta una capa del sofrito de verduras. Tapa con otra lámina de pasta y cubre ésta con los lomos de sardina marinados. Por último, corona la lasaña con un poco de la juliana de naranja que teníamos reservada.

 Trucos y Consejos

Ten presente que cuanto más tiempo dejemos marinar las sardinas en el frigorífico, más sabrosas resultarán éstas.

 Información Nutricional

El ingrediente estrella de esta original lasaña es la sardina, un pescado perteneciente a la familia de los pescados azules. Éstos destacan por ser una inagotable fuente de Omega 3, un ácido graso que nos ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares, pues reduce los niveles de colesterol en sangre.
La sardina contiene además una buena cantidad de proteínas de gran valor biológico, así como vitaminas A, D, B2, B3 y minerales muy diversos, como el sodio, el fósforo, el magnesio, el hierro y el calcio.
En cuanto a las verduras que encontramos en el sofrito, enriquecen el plato con una importante cantidad de vitaminas, minerales, fibra y compuestos antioxidantes. Entre estos últimos destaca el licopeno, pigmento carotenoide que le confiere al tomate su característico color rojo.
Por su parte, la pasta va a enriquecer esta receta con hidratos de carbono, confiriéndole al plato su carácter energético.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina