La gelatina de las manitas le dan a la salsa de tomate una delicada textura
12 manitas de cordero
3 tomates maduros
1 cebolla
1 cucharada de pimentón
2 dientes de ajo
media hoja de laurel
3 clavos
1 vaso de vino tinto crianza
8 cucharadas de aceite de oliva
2 cucharadas de maicena
1 huevo
sal y perejil.

Este plato, está cocinado con una base de Carnes y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Segundo plato.

Lavamos las manitas y las cocemos durante 5 minutos cubiertas de agua fría.
Las escurrimos y nuevamente las ponemos a cocer durante 45 minutos en la olla a presión con el agua, el laurel y los clavos.
En una cazuela con un chorro de aceite, pochamos (doramos ligeramente) la cebolla pelada y picada en brunoise (en trozos pequeños) y un diente de ajo pelado y picado también en brunoise.

Manitas de cordero con tomate

 Así lo cocinamos

Cuando empiece a dorarse la cebolla, añadimos el pimentón y los tomates pelados y picados.
Una vez rehogada la verdura, añadimos el vino y dejamos que se reduzca un poco a fuego lento y tome cuerpo la salsa.
Transcurrido el tiempo de cocción de las manitas de cordero, las sacamos de la olla a presión, las escurrimos, reservamos un poco de agua de cocción y las deshuesamos.
Rebozamos las manitas en harina y huevo batido y las introducimos en la cazuela con la salsa de tomate.
Picamos el otro diente de ajo y el perejil y junto con la maicena desleímos con un poco del agua de cocción que hemos reservado anteriormente.
Añadimos este ligazón a la salsa con las manitas. Si espesa demasiado la salsa podemos añadir un poco más de caldo de cocción de las manitas.
Rectificamos el punto de sal y dejamos cocer a fuego lento durante 15 minutos.
Son más sabrosas si se dejan reposar de un día para otro en la nevera.
Antes de servir espolvoreamos con un poco de perejil picado.

 

 Información Nutricional

Las manitas de cordero son un alimento rico en proteínas y gelatina, siendo esta última la responsable de que el guiso adquiera una consistencia viscosa al enfriarse. Las sales y las sustancias purinosas que contienen han de ser tenidas en cuenta por personas con hiperuricemia y problemas renales, ya que dichas sales pueden cristalizar en el organismo formando piedras. Las vísceras y la casquería en general también contienen un elevado nivel de colesterol.
Debido a que son difíciles de digerir y a que van acompañadas de salsa de tomate, que aporta un toque ácido al plato, no es una receta adecuada para aquellas personas que padecen úlceras u otras alteraciones gástricas.

 

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina