La morcilla de arroz es rica en hidratos de carbono, grasas de origen animal, que nos van a aportar ácidos grasos saturados, y sangre, que convierte a la morcilla en una importante fuente de hierro
1 morcilla de Burgos (de arroz)
1 bolsa de hojas de espinacas
50 gr. de uvas pasas
50 gr. de piñones
aceite de oliva y sal.
Calorías 390 kcal / 100gr
Proteína 4 gr / 100gr
Grasa 36.5 gr / 100gr
Hidratos de carbono 11 gr / 100gr

Este plato, está cocinado con una base de Otros y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Entrante.

La morcilla de Burgos es un alimento básico de la gastronomía burgalesa. Procedente del cerdo, se compone básicamente de cebolla, sangre, manteca y arroz, a la que se añaden otros componentes. La tradición oral dice que debe ser: «sosa, grasosa y picajosa».

Morcilla de arroz con salteado de espinacas, pasas y piñones

 Así lo cocinamos

Pon a remojar en agua las uvas pasas. Mientras tanto, tuesta los piñones en una sartén sin aceite. Cuando éstos comiencen los retiramos y reservamos. En la misma sartén añadiremos unas gotas de aceite de oliva y saltearemos las hojas de espinacas. Una vez éstas hayan perdido su rigidez, añadiremos de nuevo los piñones y las uvas pasas remojadas. Pon a punto de sal y saltea el conjunto durante unos instantes.
Corta la morcilla en rodajas gruesas y fríelas en abundante aceite de oliva hasta que queden bien doradas. Una vez fritas, las depositaremos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite de oliva.
Emplata las rodajas de morcilla fritas y acompaña con el salteado de espinacas, piñones y pasas.

 Trucos y Consejos

Este plato puede presentarse como aperitivo, sobre unas rebanaditas de pan tostado.

 Información Nutricional

La morcilla de arroz es rica en hidratos de carbono, grasas de origen animal, que nos van a aportar ácidos grasos saturados, y sangre, que convierte a la morcilla en una importante fuente de hierro.
Este producto posee un contenido calórico bastante elevado, dato que deberá tenerse en cuenta si se está siguiendo una dieta de control de peso. También contiene mucho sodio, por lo que tampoco conviene consumirla en caso de padecer hipertensión.
Las espinacas contienen una buena y variada cantidad de vitaminas y minerales. Entre estos últimos debemos resaltar la presencia del calcio y el magnesio. Además, aportan a nuestro organismo sustancias de acción antioxidantes, que nos ayudan a prevenir enfermedades de carácter degenerativo.
Al acompañar las espinacas con pasas y piñones, el plato se enriquece en cuanto al contenido que estos frutos presentan en grasas insaturadas, que contribuyen a disminuir los niveles de colesterol en sangre.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina