También puedes colocar en la superficie del parfait trozo de fruta confitada.
4 albaricoques
2 melocotones
4 yogures griegos
nueces partidas en trozos
miel.
Calorías 139 kcal / 100gr
Proteína 6.4 gr / 100gr
Grasa 10.2 gr / 100gr
Hidratos de carbono 5.3 gr / 100gr
Índice glucémico 35

Este plato, está cocinado con una base de Postres y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Postre.

Hoy vamos a preparar un postre rico y fácil de hacer que tendrás listo tan sólo en unos minutos.

Parfait de albaricoque

 Así lo cocinamos

Comenzamos pelando las frutas y las cortamos en trozos. La mezclamos bien en un bol. Añadimos las nueces picadas y volvemos a remover.

En el recipiente en el que lo vayamos a servir colocamos: una capa de yogur, una de fruta con nueces y otra capa de yogur. Añadimos un poco de miel en la superficie del parfait. Tapamos el recipiente con film transparente y dejamos en la nevera, al menos, un par de horas.

 Trucos y Consejos

También puedes colocar en la superficie del parfait trozo de fruta confitada.

 Información Nutricional

El color anaranjado que caracteriza a los albaricoques se lo confiere el beta-caroteno o provitamina A, un pigmento de acción antioxidante que nos ayuda a reducir el riego de padecer enfermedades cardiovasculares, degenerativas e incluso el cáncer. Esta fruta es también muy rica en potasio, por lo que se convierte en un excelente diurético. Por su parte, las frambuesas son ricas en vitamina C, fibra y tiene propiedades diuréticas.

El melocotón tiene un gran contenido en minerales como el yodo, potasio o magnesio, y también tiene fibra, lo que ayuda a mejorar el tránsito intestinal.

Y el yogur, por su parte, es un alimento probiótico. Esto quiere decir que contiene microorganismos que, al ser ingeridos, actúan de manera beneficiosa El yogur es un alimento probiótico. Esto quiere decir que contiene microorganismos que, al ser ingeridos, actúan de manera beneficiosa sobre la flora bacteriana del intestino. Algunos de estos beneficios son la estimulación de la respuesta inmunitaria, aumento de la absorción de calcio y una mejora de la digestibilidad de la lactosa. En general, las personas con intolerancia a la lactosa toleran mejor los yogures que la leche, pero siempre hay que valorarlo individualmente. La diferencia entre un yogur griego y el resto es que el griego tiene un poco más de materia grasa procedente de la leche con nata.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina