Los espárragos son ricos en agua y, a pesar de que su contenido proteico es bajo, es la verdura que mayor contenido de este nutriente posee
4 huevos
200 ml. de nata líquida
12 espárragos verdes
200 gr. de salmón fresco cortado en filetes
12 langostinos
pimienta negra recién molida
sal
rúcula
mantequilla y pan rallado.
Calorías 21 kcal / 100gr
Proteína 2.2 gr / 100gr
Grasa 0.1 gr / 100gr
Hidratos de carbono 2 gr / 100gr
Índice glucémico 15

Este plato, está cocinado con una base de Huevos y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Primer plato.

Este pastel de espárragos con salmón y langostinos es un plato relativamente sencillo de preparar. Es una preparación con un resultado muy suave y delicado, ideal para ofrecer a tus invitados en ocasiones especiales. También supone una manera diferente de consumir huevo, siendo por tanto una estupenda manera de hacer que los más pequeños consuman este proteico alimento.

Pastel de espárragos con salmón y langostinos

 Así lo cocinamos

Lo primero que debemos hacer es cortarle a los espárragos la parte más blanca, que resulta demasiado fibrosa. Hecho esto, ponlos a cocer en una olla con abundante agua hirviendo con sal durante un par de minutos.
Con la ayuda de unas varillas, bate los huevos hasta que queden bien espumosos. Ahora añade la nata líquida y la mitad de los espárragos cocidos. Salpimenta y tritura con la batidora hasta conseguir un batido homogéneo.
Forra el interior de un molde (tipo “plum cake”) con mantequilla y pan rallado (en ese orden). Ahora vierte en el fondo del molde la tercera parte del batido de huevo y nata. Sobre éste dispondremos los filetes de salmón. Cubre con la mitad del batido que resta y dispón una capa de espárragos verdes (los seis que quedan). Por último, vierte el resto de batido y coloca los langostinos pelados.
Ya sólo queda introducir el molde en el horno, al baño María, hasta que el pastel quede bien cuajado (de 30 a 40 minutos).
Cuando el pastel esté en su punto, sácalo del horno y déjalo enfriar a temperatura ambiente antes de introducirlo en el frigorífico durante un mínimo de 2 horas.
Una vez el pastel esté bien frío, pasa la punta de un cuchillo por las paredes del molde y vuélcalo con mucha delicadeza sobre una fuente.
Decora con unas hojas de recula.

 Trucos y Consejos

Una vez haya transcurrido el tiempo de cocción de los espárragos, pásalos a un recipiente con agua y hielo. Con ello evitaremos que los espárragos sigan cociéndose y, además, potenciaremos su color verde.
Puedes acompañar este pastel con una mayonesa casera, que le irá estupendamente.

 Información Nutricional

La base de este pastel se compone de huevos y nata, por lo que se trata de una receta en la que van a destacar las proteínas, presentes en el huevo, y la grasa, que abunda en la nata.
Entre los protagonistas de este pastel encontramos el salmón, un pescado azul muy rico en ácidos grasos. Estos ácidos grasos, popularmente conocidos como omega 3, nos van a ayudar a reducir los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre. El salmón es además muy rico en proteínas de alto valor biológico y en minerales, como el hierro.
También hemos utilizado langostinos, que se caracterizan por su saludable valor nutricional, ya que no aportan demasiadas calorías, son muy ricos en proteínas y contienen muy poca grasa. La única desventaja que presenta su consumo es su moderado contenido en colesterol, algo que deberán tener en cuenta todas aquellas personas que padezcan displemias y problemas coronarios.
Por último, debemos mencionar la presencia de espárragos en nuestro pastel. Éstos son ricos en agua y, a pesar de que su contenido proteico es bajo, es la verdura que mayor contenido de este nutriente posee. Además, tienen un elevado contenido en fibra, por lo que se convierte en un alimento ideal para combatir el estreñimiento.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina