Cuando salgan del horno, dejamos que se enfríen. Antes de servir, puedes espolvorear un poco de azúcar o de coco rallado. Estarán exquisitos.
75 ml. de mistela
75 ml. de aguardiente
200 ml. de aceite de oliva
1 vaso de azúcar
200 gr. harina
un huevo
azúcar mezclada con canela en polvo (al gusto
para el relleno)
boniato
clavo.
Calorías 115 kcal / 100gr
Proteína 1.6 gr / 100gr
Grasa 0.6 gr / 100gr
Hidratos de carbono 24 gr / 100gr
Índice glucémico 50

Este plato, está cocinado con una base de Postres y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Postre.

Estos tradicionales pasteles son un bocado perfecto y delicado para lo que gusten de la buena repostería. Hoy los preparamos rellenos de boniato.

Pastelitos de Tortosa rellenos de boniato

 Así lo cocinamos

Mezclamos primero la harina con la mistela, el aguardiente y el aceite. Añadimos también el azúcar de manera que nos quede una pasta fina. Si es necesario añadiremos más harina.
Estiramos con el rodillo hasta que quede una lámina de medio centímetro de grosor.
Elaboramos el relleno cociendo los boniatos y los pelamos. Le añadimos el azúcar y la canela en polvo, al gusto, un clavo y trituramos hasta que quede una masa.
Vamos colocando el relleno en cada en la masa y enrolla esta a modo de cilindro. Con ayuda de un cuchillo bien afilado cortamos el rulo resultante en rebanadas de un dedo de grosor.
Pintamos cada pastel con huevo batido y horneamos a temperatura media hasta que comiencen a dorarse.

 Trucos y Consejos

Cuando salgan del horno, dejamos que se enfríen. Antes de servir, puedes espolvorear un poco de azúcar o de coco rallado. Estarán exquisitos.

 Información Nutricional

La particularidad nutritiva del boniato (o batata) se centra en su contenido en hidratos de carbono, ligeramente superior a la patata y en su mayor proporción de azúcares. Respecto a las vitaminas, son cuatro las que merecen más atención; vitamina C, ácido fólico, beta-caroteno (precursor de la vitamina A en el organismo) y vitamina E. El inconveniente es que el calor reduce considerablemente el contenido de las dos primeras. Además este tubérculo es buena fuente de potasio, fósforo, magnesio y azufre.
El azúcar empleado así como la harina o el aceite van a incrementar el contenido calórico de este plato.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina