Puedes completar el menú sirviendo un segundo plato de carne o pescado.
1 kg. de patatas
80 grs. de avellanas tostadas
2 huevos duros
1 rebanada de pan
1 diente de ajo
aceite de oliva
agua y sal
Calorías 80 kcal / 100gr
Proteína 2.5 gr / 100gr
Grasa 0.2 gr / 100gr
Hidratos de carbono 18 gr / 100gr
Índice glucémico 95

Este plato, está cocinado con una base de Otros y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Primer plato.

Ahora os proponemos un plato cargado de energía, muy sencillo y sabroso.

Patatas con avellanas

 Así lo cocinamos

Ponemos las patatas peladas y troceadas en una cazuela y las ponemos a cocer a fuego lento en agua que las cubra con un poco de sal.

Mientras, en una sartén con un poco de aceite de oliva, freímos la rebanada de pan y el diente de ajo. Cuando doren los sacamos del aceite y los ponemos en el mortero junto con las avellanas. Lo machacamos todo, añadimos un poco de agua al mortero para desleír y agregamos la pasta a las patatas.

Aderezamos con sal y dejamos cocer hasta que las patatas con avellanas estén tiernas. Servimos con huevo duro picado por encima.

 Trucos y Consejos

Puedes completar el menú sirviendo un segundo plato de carne o pescado.

 Información Nutricional

La avellana con cáscara, al ser un alimento rico en potasio, ayuda a una buena circulación, regulando la presión arterial, por lo que es un alimento beneficioso para personas que sufren hipertensión. El potasio que contiene este fruto seco ayuda a regular los fluidos corporales y puede ayudar a prevenir enfermedades reumáticas o artritis.

La abundancia de vitamina B6 presente en la avellana con cáscara, también conocida como piridoxina, hace que este alimento sea muy recomendable en casos de diabetes, depresión y asma. Además, la vitamina B6 ayuda a prevenir enfermedades cardíacas, puede reducir los síntomas del túnel carpiano e incluso puede ayudar en la lucha contra el cáncer.

La vitamina B7 o biotina, abundante en la avellana con cáscara, es buena para mejorar la salud del cabello, las uñas y la piel. Los enfermos de diabetes también pueden beneficiarse tomando este fruto seco, ya que la vitamina B7 contenida en él puede ayudar a estabilizar los niveles de azúcar en la sangre.

La avellana con cáscara, por su elevada cantidad de vitamina E, es un alimento beneficioso para nuestro sistema circulatorio. Este fruto seco también tiene propiedades antioxidantes, es beneficioso para la vista y puede ayudar en la prevención de la enfermedad de Parkinson.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina