El exquisito sabor de la perdiz hace de esta hermosa ave una de las más apreciadas entre las carnes de caza
4 perdices desplumadas y sin vísceras
3 cebollas
1 cabeza de ajos
3 zanahorias
2 dl. de vino tinto
2 hojas de laurel
10 granos de pimienta negra
aceite de oliva y sal.
Calorías 110 kcal / 100gr
Proteína 22 gr / 100gr
Grasa 2.3 gr / 100gr
Hidratos de carbono 0 gr / 100gr
Índice glucémico 0

Este plato, está cocinado con una base de Aves y caza y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Otoño / Invierno, y se suele servir a los comensales como Segundo plato.

Ya que nos encontramos en plena temporada de caza, aprovechamos para cocinar unas suculentas perdices a la toledana, un plato que, como su propio nombre indica, es típico de la cocina tradicional de Toledo. Esperamos vuestros comentarios!

 Así lo cocinamos

En primer lugar, ata las perdices con hilo bramante, salpiméntalas y dóralas en una cazuela con un poco de aceite  de oliva. Una evz doradas, retíralas de la cazuela y resérvalas.
Corta las cebollas y las zanahorias en juliana para rehogar el conjunto en la misma cazuela donde doramos las perdices.
Cuando la cebolla se encuentre bien pochada, añade la cabeza de ajos entera y cortada por la mitad.
Es el momento de verter el vino tinto, el laurel y los granos de pimienta.
Cubre con agua y deja cocer a fuego suave entre 1 hora y 1 hora y media, hasta que las perdices estén tiernas.

 Trucos y Consejos

Si no encuentras perdices en el mercado, puedes emplear codornices, que están disponibles todo el año.

 Información Nutricional

El exquisito sabor de la perdiz hace de esta hermosa ave una de las más apreciadas entre las carnes de caza. La salsa que le acompaña en esta receta le aporta un aroma suculento, y gracias a la cocción lenta y prolongada se consigue una carne tierna y apetitosa. La carne de caza es, en general, rica en proteínas y con un contenido bajo en grasas, especialmente cuando se ha capturado en el campo y no procede de las granjas. De los minerales el más destacado es el hierro de fácil asimilación y entre las vitaminas sobresalen las del grupo B. Las cebollas y los ajos incrementan el contenido en sustancias de carácter antioxidante, que ejercen un efecto protector frente a enfermedades como las degenerativas y las tumorales. El guiso precisa una cantidad apreciable de aceite que eleva el valor calórico, por lo que no está aconsejado para tomar en las dietas de adelgazamiento.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina