Esta receta, cuyos orígenes datan del siglo XVI, puede consumirse tanto fría como caliente
2 perdices
2 dl de aceite de oliva 0´4
1 vaso de vino
1 vaso de vinagre de vino blanco
agua
1 zanahoria
unas hojas de laurel
1 rama de apio
unas ramitas de perejil
tomillo
2 chalotas
sal y pimienta.
Calorías 110 kcal / 100gr
Proteína 22 gr / 100gr
Grasa 2.3 gr / 100gr
Hidratos de carbono 0 gr / 100gr
Índice glucémico 0

Este plato, está cocinado con una base de Aves y caza y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Otoño / Invierno, y se suele servir a los comensales como Segundo plato.

Limpiamos las perdices, quemándole los posibles restos de pluma que puedan traer de carnicería. Las limpiamos con un paño y las bridamos con hilo, de igual manera que lo hacemos con los pollos.

 Así lo cocinamos

Rehogamos ahora las perdices en una cazuela a fuego fuerte con aceite. Una vez estén bien doradas, las sacamos de la cazuela y retiramos el aceite. Volvemos a introducir las perdices en la cazuela y añadimos el vinagre, la pimienta, las cebollitas y las zanahorias peladas. Con el laurel, el perejil, el apio y el tomillo haremos un atadillo (con un hilo) y lo añadiremos también a la cazuela. Por último, vertemos el agua, ponemos a punto de sal y cocinamos, a fuego lento, y con la tapadera colocada, durante 1 hora y media. Vamos eliminando la espuma de cocción que vaya apareciendo en la superficie del guiso.
Una vez estén su punto, las retiraremos del fuego y las dejaremos enfriar.
Para servirlas, las cortaremos por la mitad (longitudinalmente) y las acompañaremos con las cebollitas y las zanahorias. Rociarlas con su propio jugo.

 Trucos y Consejos

Cuando las perdices están cocidas, podemos conservarlas poniéndolas en tarros de cristal y cubriéndolas con el caldo, echando en la superficie un poco de aceite fino para que queden cubiertas. Cuando esté frío, se tapa y se deja en sitio fresco.

 Información Nutricional

Al igual que casi todas las aves, las perdices son de carne magra y su grasa se contiene principalmente en su piel. Aporta proteínas de alto valor biológico, vitaminas del grupo B y minerales como el potasio o el hierro.También una cantidad más elevada de colesterol que el pollo, por lo que se aconseja rebajar la contundencia del plato con una buena ración de verduras u hortalizas.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina