Este dulce de Cuaresma, que también puede convertirse en uno de los dulces de Navidad, al igual que numerosos postres españoles, tiene su origen en la repostería árabe
100 cc. de aceite virgen extra
100 cc. de vino blanco seco
15 gr. de matalahúva
300 gr. de harina
250 gr. de miel y aceite de oliva para freír
Calorías 308 kcal / 100gr
Proteína 2.04 gr / 100gr
Grasa 10.6 gr / 100gr
Hidratos de carbono 13.58 gr / 100gr
Índice glucémico 55

Este plato está cocinado con una base de Postres y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Ocasiones especiales, y se suele servir a los comensales como Postre.

Los dulces de Navidad no pueden faltar en nuestra mesa en estas fechas. Por eso hoy planteamos esta receta de uno de los bocados más tradicionales de nuestra gastronomía y lo proponemos como una opción más para servir en Navidad. ¿Qué mejor momento para compartir lo mejor de nuestra cocina que dentro de un exquisito menú navideño?

Pestiños

 Así lo cocinamos

Para preparar nuestros pestiños, que serán unos de nuestros dulces de Navidad este año, comenzamos poniendo en un cuenco grande 250 gramos de harina. Mezclamos el aceite frío con el vino blanco y lo incorporamos a esta harina. Removemos con una cuchara o a mano hasta que quede una masa fina que se desprenda de las paredes del recipiente.
Pasamos entonces a una mesa enharinada, donde colocamos la masa que hemos hecho y la cubrimos con un trapo. Dejamos reposar durante media hora.
Pasado ese tiempo, extendemos la masa con la ayuda de un rodillo, espolvoreando con un poco de harina para que no se pegue. Cuando la masa tenga el grosor de una moneda, la cortamos con un cuchillo o cortapastas en cuadraditos de unos 6 centímetros de lado y los doblamos uniendo dos de las esquinas opuestas haciendo una especie de rollitos. Vamos poniendo todos los pestiños sobre una tabla enharinada, para tenerlos listos para freír.
El siguiente paso es la fritura de la masa. Para ello, ponemos el aceite en una sartén y, para quitarle la acide, la calentamos con un trozo de cáscara de limón. Una vez que se ha dorado y el aceite esté bien caliente, la retiramos del fuego y añadimos la matalahúva. Dejamos que se enfríe a temperatura ambiente y quitamos la cáscara frita.
Volvemos a calentar el aceite y freímos los pestiños, sin echar muchos a la vez a la sartén, dándoles la vuelta para que se doren por todas las caras por igual. Cuando estén dorados y crujientes, los sacamos y los escurrimos sobre papel absorvente.
Por último pasamos nuestros dulces de Navidad por una mezcla de miel con unas cucharadas de agua, calentada brevemente al fuego. Dejamos enfriar, espolvoreamos con azúcar en polvo y servimos.

 

 Trucos y Consejos

La dificultad de nuestros dulces de Navidad radica en que hay que formarlos y freírlos muy deprisa, por lo que hace falta algo de práctica o simplemente algo de ayuda. En cuanto a la harina, hay que añadir la justa para poderlos formar, pero no más, y así quedarán muy ligeros.

 Información Nutricional

La base de los pestiños, hoy convertidos en dulces de Navidad, es la harina, rica en hidratos de carbono. No es necesario añadir azúcar a la receta, ya que van impregnados en miel, un producto muy saludable. También hay que tener en cuenta que el aporte calórico de la masa aumenta al ir frita.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Técnicas de cocina
Tipo de cocina