Espolvorea con un poquito de perejil para dar un sabor más fresco
400 gr. de harina
25 gr. de levadura fresca
1 vaso grande de agua tibia
1 cucharada de azúcar
1 vaso de aceite de oliva
una pizca de sal. 1 cebolla
1 pimiento rojo
1 pimiento verde
1 berenjena
250 gr. queso fresco
150 gr. de queso mozzarella
1 bote de frijoles y 6 cucharadas de tomate triturado.
Calorías 322 kcal / 100gr
Proteína 21.8 gr / 100gr
Grasa 2.5 gr / 100gr
Hidratos de carbono 55.4 gr / 100gr

Este plato, está cocinado con una base de Pastas y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Primer plato.

Te proponemos la elaboración de una pizza, ese plato tan versátil en la cocina que te presentamos con frijoles.

 Así lo cocinamos

Lo primero que haremos será la base de la pizza. Para ello, mezclamos la harina con el azúcar y la sal. Hacemos un hueco y dentro colocamos la levadura disuelta en el agua tibia junto con el aceite de oliva. Ahora, emplea las manos para mezclar todos los ingredientes y conseguir una masa suave y elástica. Haz una bola y deja reposar durante un par de horas.

Transcurrido el tiempo de reposo de la masa, estírala con la ayuda de un rodillo y dale una forma circular.

Y ahora viene el momento de añadir todos los ingredientes. Empieza untando la base con el tomate triturado. A continuación pon una cama de cebolla cortada en juliana. Trocea también los pimientos y los añades. Corta las berenjenas en rodajas y disponlas en la base.

Por último, añade los frijoles escurridos, el queso fresco cortado en cuadraditos y la mozzarella rallada. Por último, introduce en el horno previamente calentado y saca cuando esté dorada.

 Trucos y Consejos

Espolvorea con un poquito de perejil fresco para dar un sabor fresco.

 Información Nutricional

Por regla general, las pizzas suelen relacionarse con platos que poseen un alto contenido calórico. Sin embargo, las pizzas caseras, al estar elaboradas con ingredientes más saludables que las precocinadas, pueden mejorar las propiedades nutricionales de este plato tan popular.

La base de la pizza se compone básicamente de harina, la cual nos va a aportar una buena cantidad de hidratos de carbono complejos. En cuanto al queso y al tomate, enriquecerán el plato con proteínas, vitaminas, minerales y compuestos antioxidantes.

Los pimientos rojos son hortalizas en las que destaca la presencia de vitamina C, si bien el cocinado merma el contenido de este nutriente. En su composición abundan minerales como el potasio y el magnesio, nutrientes saludables para nervios y músculos, entre ellos el músculo del corazón. También son ricos en licopeno, el pigmento que les da el color rojo tan particular, y al cual se le atribuyen propiedades antioxidantes.

Los frijoles, por su parte, son una fuente importante de proteínas.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina