La base de la pizza se compone básicamente de harina, la cual nos va a aportar una buena cantidad de hidratos de carbono complejos
150 gramos de harina
1 decilitro de agua templada
1 cucharada de aceite de oliva virgen
10 gramos de levadura de panadería
una pizca de sal
6 cucharadas de tomate triturado
2 pimientos rojos
unas aceitunas verdes
unas cebollitas en conserva
50 gr. de parmesano rallado
brotes de lechuga variados
orégano
aceite de oliva y sal
Calorías 31 kcal / 100gr
Proteína 1.2 gr / 100gr
Grasa 0.9 gr / 100gr
Hidratos de carbono 3.8 gr / 100gr
Índice glucémico 15

Este plato, está cocinado con una base de Pastas y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Primer plato.

Habitualmente, las pizzas se suelen relacionar con la comida basura, que se caracterizan por poseer un alto valor calórico. Sin embargo, las pizzas caseras, como esta que os presentamos hoy, al estar elaboradas con ingredientes más saludables que las precocinadas, pueden mejorar las propiedades nutricionales de este plato tan popular.

 Así lo cocinamos

Lo primero que vamos a hacer es asar los pimientos. Colócalos en una fuente refractaria y úntalos con aceite de oliva. Ahora introdúcelos en el horno, a 180ºC, hasta que queden bien asados (unos 40 minutos). Una vez asados, déjalos enfriar y retírales la piel.
Elaboramos la masa de pizza. Para ello en primer lugar, mezclamos la sal con la harina, y por otra parte, disolvemos la levadura en el agua templada con las dos cucharadas de aceite de oliva virgen.
En un recipiente tipo ensaladera o en un bol grande, añadimos la harina y poco a poco el agua templada hasta formar una masa consistente y elástica que no se pegue.
Una vez formada la masa, le damos forma de bola y la dejamos reposar tapada con un trapo húmedo hasta que duplique su tamaño.
Amasamos de nuevo la bola y la vamos extendiendo poco a poco dándole forma de plato grande de aproximadamente un centímetro de grosor.
La colocamos sobre una base metálica untada de aceite para que no se pegue y la horneamos durante 10 minutos a 200ºC.
Una vez cocinada ligeramente la masa de pizza, la sacamos del horno.
Colocamos una base de tomate triturado sobre la pizza y, sobre éste, unas tiras enrolladas de pimiento rojo.
Vuelve a introducir en el horno durante otros 10 minutos.
Transcurrido este tiempo, saca la pizza y termínala con las aceitunas, las cebollitas, los brotes, el parmesano rallado y el orégano.
Por último, rocía con aceite de oliva virgen extra.

 Trucos y Consejos

Para facilitar la labor de pelar los pimientos asados, tápalos con papel de aluminio justo después de sacarlos del horno. Verás lo fácil que se desprende luego la piel!

 Información Nutricional

Las pizzas son unos platos que tienen una gran aceptación, sobre todo dentro del público infantil.
Por regla general, las pizzas suelen relacionarse con platos que poseen un alto contenido calórico. Sin embargo, las pizzas caseras, al estar elaboradas con ingredientes más saludables que las precocinadas, pueden mejorar las propiedades nutricionales de este plato tan popular.
La base de la pizza se compone básicamente de harina, la cual nos va a aportar una buena cantidad de hidratos de carbono complejos. En cuanto al queso y al tomate, enriquecerán el plato con proteínas, vitaminas, minerales y compuestos antioxidantes.
Los pimientos rojos son hortalizas en las que destaca la presencia de vitamina C, si bien el cocinado merma el contenido de este nutriente. En su composición abundan minerales como el potasio y el magnesio, nutrientes saludables para nervios y músculos, entre ellos el músculo del corazón. También son ricos en licopeno, el pigmento que les da el color rojo tan particular, y al cual se le atribuyen propiedades antioxidantes.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina