La carne de pollo es una de las que menor contenido en grasa posee, siempre y cuando la consumamos sin piel
1 pollo grande
6 patatas medianas
300 gr. de calabaza
4 cebollas pequeñas
1 calabacín
250 gr. de espinacas
4 cucharadas de aceite de oliva
2 cucharaditas de zumo de limón y sal.
Calorías 213 kcal / 100gr
Proteína 24.4 gr / 100gr
Grasa 12.8 gr / 100gr
Hidratos de carbono 0 gr / 100gr
Índice glucémico 0

Este plato, está cocinado con una base de Aves y caza y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Segundo plato.

Este pollo al horno con verduras constituye un plato natural y sano, perfecto para una comida con invitados.

Serviremos el pollo con la guarnición de verduras asadas.

Pollo al horno con verduras

 Así lo cocinamos

Lo primero que haremos será calentar el horno a 180 grados.

Mientras se calienta el horno vamos pelando y cortando las verduras, las cuales cortaremos en dados.

El siguiente paso será embadurnar el pollo, por dentro y por fuera, con el aceite de oliva y el zumo de limón mezclados.

Salpimentamos el pollo generosamente y lo colocamos sobre una bandeja de horno.

Las verduras cortadas las dispondremos en otra bandeja de horno, más pequeña, y les añadiremos un chorreón de aceite de oliva y una pizca de sal gruesa.

Introducimos las bandejas en el horno y asamos hasta que el pollo esté bien dorado.

 Trucos y Consejos

Antes de introducir el pollo en el horno, empuja hacia atrás la piel del pescuezo, descubriendo la mitad de la pechuga. En la pechuga haz pequeñas incisiones con un cuchillo bien afilado y coloca una almendra en cada corte.

 Información Nutricional

La carne de pollo es una de las que menor contenido en grasa posee, siempre y cuando la consumamos sin piel. Las proteínas de su carne son de muy fácil digestión, por lo que su consumo está recomendado para niños, ancianos o personas que tengan el estómago delicado.
El pollo lo acompañamos en esta receta con verduras, muy ricas en vitaminas, minerales y sustancias de acción antioxidante. Se ha demostrado que estas últimas actúan contra los radicales libres, reduciendo así el riesgo de padecer enfermedades degenerativas y relacionadas con el envejecimiento.
Las espinacas, por su parte, son una gran fuente de ácido fólico, vitamina esencial para el correcto desarrollo del tubo neural del feto. Por ello, el consumo de estas hojas está muy indicado para aquellas mujeres que se encuentren embarazadas.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina