Este laborioso postre es perfecto para servir en ocasiones especiales. Es todo un lujo para el paladar y, además, posee una alta concentración energética
¼ litro de agua, 100 gr. de mantequilla, 150 gr. de harina, 3 huevos, sal, cobertura de chocolate negra y blanca. Para el relleno: ½ tableta de turrón blando y ¼ litro nata.
Calorías 533 kcal / 100gr
Proteína 13.2 gr / 100gr
Grasa 31 gr / 100gr
Hidratos de carbono 46 gr / 100gr

Este plato, está cocinado con una base de Postres y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Ocasiones especiales, y se suele servir a los comensales como Postre.
Profiteroles rellenos de turrón y bañados en chocolate

 Así lo cocinamos

Ponemos un cazo con el agua, la mantequilla y la sal. Llevamos a ebullición.
Una vez se haya derretido todo la mantequilla y el agua comience a hervir, volcaremos toda la harina de una sola vez y removeremos a conciencia con una pala de madera hasta que la masa se separe de las paredes y el fondo del cazo.

Será justo en ese momento cuando retiramos del fuego y dejamos templar la masa.
Ahora vamos añadiendo los huevos uno a uno, no añadiendo el siguiente huevo hasta que el anterior no esté perfectamente incorporado a la masa. Es posible que no sea necesario añadir los 5 huevos.
Con la masa obtenida rellenaremos una manga pastelera.
En una bandeja de horno forrada con papel sulfurizado, y con la ayuda de la manga pastelera, formamos montoncitos de masa del tamaño de una nuez.
Introducimos en el horno y horneamos a 200ºC durante 15 minutos, o hasta que queden dorados.
Una vez cocidos y enfriados los profiteroles los abrimos por la mitad y los rellenamos, con la ayuda de una manga pastelera, con una crema de turrón que habremos elaborado batiendo concienzudamente el turrón con la nata.
Derretimos al baño María el chocolate negro y, por otra parte, el chocolate negro. Bañamos ligeramente los profiteroles con los dos chocolates y guardamos en la nevera.

 Información Nutricional

Los profiteroles pueden hacerse también con forma de palo (conocidos como “relámpagos”). Durante la cocción no conviene abrir el horno, porque la masa se enfría y no sube.

Este laborioso postre es perfecto para servir en alguna ocasión especial. Es todo un lujo para el paladar y, además, posee una alta concentración energética.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina