En esta receta, el rodaballo lo hemos cocinado sin apenas aceite, por lo que el valor calórico del plato no va a verse incrementado
2 rodajas de rodaballo de 200 gr. cada una
2 dientes de ajo
una guindilla seca
una ramita de perejil
6 almejas finas
100 ml. de vino blanco seco
300 ml. de caldo de pescado
2 cucharadas de harina
aceite de oliva y sal.
Calorías 82 kcal / 100gr
Proteína 16.5 gr / 100gr
Grasa 1.7 gr / 100gr
Hidratos de carbono 0 gr / 100gr
Índice glucémico 0

Este plato, está cocinado con una base de Pescados y mariscos y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Segundo plato.

Este rodaballo cocinado a la marinera es una receta que, debido a la presencia de ingredientes poco calóricos y a su sencilla elaboración, puede incluirse perfectamente en dietas de adelgazamiento y de control de grasas.

 Así lo cocinamos

Lamina los dientes de ajo y sofríelos junto con la guindilla en una cazuela baja con aceite de oliva. Cuando los ajos comiencen a dorar, añade las dos cucharadas de harina y rehógala hasta que quede bien disuelta.
Incorpora el vino blanco y sube la intensidad del fuego para que se evapore el alcohol.
Vierte ahora el caldo de pescado y remueve bien.
Es el momento de introducir en la cazuela las rodajas de rodaballo para cocinarlo a fuego suave y con la tapadera puesta.
Cuando el pescado esté casi al punto, añade las almejas y vuelve a tapar para que éstas se abran con el vapor.
Una vez esté el rodaballo cocinado y bien jugoso, retira del fuego y espolvorea con un buen puñado de perejil picado.

 Trucos y Consejos

Cuando vayas al pescadero a comprar el rodaballo, dile que te de la cabeza. Con ella podrás elaborar el caldo necesario para elaborar la receta.

 Información Nutricional

El rodaballo es un pescado semigraso que, por su textura, sabor y su fácil digestión, encaja en la dieta de las personas que tienen el estómago delicado, así como de aquellas que tienen exceso de peso, siempre que se cuide de no abusar de los condimentos grasos. Contiene vitamina B9, presente en mayor cantidad que en la mayoría de pescados. Esta vitamina es sensible al calor, por lo que durante el cocinado se reduce su presencia de forma notable.
Respecto a los minerales, destaca el potasio (necesario para el sistema nervioso y la actividad muscular), un aporte moderado de fósforo (interviene en el sistema nervioso, en la actividad muscular y en procesos de obtención de energía), magnesio, sodio y hierro (necesario para la formación de hemoglobina, proteína que transporta el oxígeno desde los pulmones a todas las células, y recomendado para la prevención de la anemia ferropénica).
En esta receta lo hemos cocinado sin apenas aceite, por lo que el valor calórico del plato no va a verse incrementado.
Las almejas, al igual que el resto de mariscos, se caracterizan por su alto contenido en proteínas, colesterol y purinas, así como por su escasa cantidad de grasa.
Debido a ese contenido en purinas, las personas que padezcan gota deberán moderar el consumo de este marisco.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina