Cuando vayas añadiendo la harina a la masa, hazlo de dos cucharadas en dos cucharadas, para que se mezcle bien con el resto de ingredientes.
100 ml. de anís
3 huevos
azúcar
100 ml. de aceite de oliva
1 limón
½ kg. de harina
1 sobre y una cucharada de levadura en polvo
aceite para freír.

Este plato, está cocinado con una base de Postres y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Postre.

Los roscos de anís son uno de los dulces más tradicionales de la gastronomía española. Con estos sencillos pasos te saldrán exquisitos.

Roscos de anís

 Así lo cocinamos

Lo primero que debemos hacer es batir los huevos y mezclarlos, con ayuda de la batidora, con el anís, el aceite de oliva, la ralladura de un limón y unas 3 o 4 cucharadas de azúcar (al gusto de los comensales).
Una vez tenemos una crema homogénea, comenzamos a añadir muy poco a poco la harina previamente tamizada con la levadura. Vamos amasando. Dejamos reposar un par de horas la masa. Pasado ese tiempo, formamos los roscos.
Es el momento de freírlos en abundante aceite muy caliente. Cuando se doren las sacamos y bañamos en azúcar.

 Trucos y Consejos

Cuando vayas añadiendo la harina a la masa, hazlo de dos cucharadas en dos cucharadas, para que se mezcle bien con el resto de ingredientes.

 Información Nutricional

Los ingredientes empleados en la elaboración de estos roscos de anís como el azúcar, la harina o el aceite, son ricos en calorías. Además estos dulces van fritos, por lo que el valor energético, las grasas y las calorías del mismo se va a ver incrementados. Las personas que sigan una dieta de control de peso o tengan diabetes deberán moderar el consumo de estos tradicionales roscos.

 

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina