Para lograr una salsa más sabrosa, añádele el jugo que ha soltado el cordero en el horno
Una espalda de cordero deshuesada (reservar los huesos) de unos 800 gr.
una cebolla
pan rallado
perejil
2 dientes de ajo
aceite
mantequilla
dos zanahorias
1 tallo de apio
1 tomate
medio litro de vino tinto
sal y pimienta.
Calorías 250 kcal / 100gr
Proteína 16 gr / 100gr
Grasa 20 gr / 100gr
Hidratos de carbono 0 gr / 100gr

Este plato, está cocinado con una base de Carnes y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Segundo plato.

Esta receta ofrece una manera exquisita y diferente de degustar el cordero. Un plato redondo que puede acompañarse con una estupenda ensalada de pasta.

Rulos de cordero en su jugo

 Así lo cocinamos

Lo primero será preparar las verduras para la salsa: lavar y picar la cebolla, el puerro, el tomate y el apio. En una olla, rehoga con un poco de aceite los huesos de cordero. Remueve y déjalo unos minutos. Añade las verduras, salpimentar al gusto y deja en el fuego unos 15 minutos. Cuela la salsa y ponlo al fuego hasta que espese Agrega el vino y deja que se evapore el alcohol. Mantener unos 30 minutos a fuego medio. Pica el perejil y 1 diente y medio de ajo y mézclalos con una cucharada de pan rallado y dos de aceite. En un recipiente adecuado, extiende la carne del cordero y recorta los lados hasta dejar una pieza rectangular. Con el medio ajo restante frota la superficie y salpimenta. Extiende la mezcla elaborada anteriormente por toda la superficie de la carne y enróllala sobre sí misma en un rulo. Átala con hilo de cocina. Recubre la pieza con un poco de manteca y un vaso de agua. Hornéala durante unos 20 minutos (con el horno precalentado a 200º). Cuando esté lista gratinar un poco para que se dore. Servir cortado en rodajas con un poco de la salsa..

 Trucos y Consejos

Mientras espesa la salsa, puedes añadirle el jugo que ha soltado el cordero en el horno.

 Información Nutricional

La carne de cordero es rica en ácidos grasos saturados, y ello hace que sea una de las carnes más jugosas y sabrosas. El cordero aporta además proteínas de buena calidad, hierro y minerales entre los que destacan el fósforo y el potasio. Pero eso sí, debe ser consumido con precaución por las personas con problemas cardiovasculares.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina