Aunque la técnica de elaboración sea la misma, la bechamel se diferencia de la salsa blanca en que esta última no se hace con líquidos lácteos sino con caldos o fondos
40 gr. de harina
40 gr. de mantequilla
1 litro de leche
sal
pimienta negra y nuez moscada.
Calorías 153 kcal / 100gr
Proteína 4.1 gr / 100gr
Grasa 10.3 gr / 100gr
Hidratos de carbono 10.8 gr / 100gr

Este plato, está cocinado con una base de Otros y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Entrante.

La invención de esta salsa se atribuye al cocinero francés del duque Louis de Béchameil (1630-1703), aunque se considera que procede de una receta más antigua, llevada a Francia por los cocineros de Catalina de Médici.

Salsa bechamel

 Así lo cocinamos

Pon a calentar la leche en un cazo. Mientras tanto, derrite la mantequilla en una cazuela y añádele la harina. Esta última debemos rehogarla con la mantequilla, pero sin que llegue a coger demasiado color.
Cuando hayamos conseguido una pasta con la mantequilla y la harina (a esto se le llama roux), iremos vertiendo la leche caliente poco a poco y sin parar de remover para evitar la aparición de grumos.
Cocínala a fuego lento, y sin cesar de remover hasta que nos quede una salsa bien fina y homogénea.
La salsa ya está lista, y sólo faltaría ponerla a punto de sal, pimienta negra y nuez moscada.

 

Para la bechamel siempre emplearemos la misma proporción de harina y mantequilla por litro de leche, aunque ésta aumentará o disminuirá según el uso que le vayamos a dar. De esta manera:
Bechamel salsa: 40 g de mantequilla y 40 g de harina por litro de leche.
Bechamel crema: 60 g de mantequilla y 60 g de harina por litro de leche.
Bechamel para fritos: 90 g de mantequilla y 90 g de harina por litro de leche.

 Trucos y Consejos

Esta salsa puede conservarse algunos días en la nevera pero siempre bien cubierta, o en el congelador hasta 3 meses.

 

 Información Nutricional

En la bechamel intervienen ingredientes como la harina y la mantequilla, que van a enriquecer esta salsa con energía procedente de los hidratos de carbono complejos y grasa, respectivamente. Por ello, nos encontramos ante una salsa algo calórica, si bien se puede reducir el contenido graso de la receta si empleamos leche desnatada.

 

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina