También podemos servir esta sopa sin añadirle el arroz, para hacerla más ligera.
½ kg. de calabaza
1 cebolla grande
1 puñado de arroz
azafrán en hebra
sal
aceite de oliva
queso rallado y agua
Calorías 29 kcal / 100gr
Proteína 1.1 gr / 100gr
Grasa 0.1 gr / 100gr
Hidratos de carbono 4.6 gr / 100gr
Índice glucémico 75

Este plato, está cocinado con una base de Sopas y cremas y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Primer plato.

Os proponemos una nutritiva y contundente sopa de calabaza que podréis preparar fácilmente siguiendo esta receta.

Ponemos en una olla la calabaza con un poco de sal y el agua y la dejamos cocer hasta que esté blandita.

Pelamos la cebolla y la hacemos trocitos pequeños que, junto con el azafrán y el aceite de oliva, sofreiremos en una sartén.

Escurrimos la calabaza y la trituramos.

En el caldo de la cocción anterior echamos el sofrito de la sartén, junto con la calabaza triturada y el puñado de arroz y dejamos que cueza hasta que esté en su punto.

Retiramos del fuego y echamos por encima un poco de queso rallado del que más nos guste e, inmediatamente, llevamos a la mesa nuestra sopa de calabaza para servir.

También podemos servir esta sopa sin añadirle el arroz, para hacerla más ligera.

En un principio, la calabaza se cultivaba para el aprovechamiento de sus semillas más que para ser consumida como hortaliza. Pero esta costumbre fue desapareciendo a medida que surgieron variedades con más pulpa y sabor más afrutado.

La calabaza tiene un elevadísimo contenido en agua, alrededor del 92%, por lo que es una hortaliza muy baja en calorías. Su aporte en proteínas también es reducido. Sin embargo, es más rica en carbohidratos y, cuanto más dulce sea la calabaza, más poseerá.

Es un excelente alimento por sus propiedades antioxidantes, compuestos que retrasan la oxidación de las células que provoca la acción de los radicales libres.

Es rica en betacarotenos o provitamina A, un tipo de flavonoide que se considera anticancerígeno.

La calabaza también es rica en vitamina C, aunque queda muy lejos de las naranjas, y contiene vitaminas del grupo B, E y ácido fólico.

En cuanto a minerales, destaca el calcio, el magnesio, el manganeso y el potasio.

Por su composición nutricional, la calabaza recibe el trato de alimento adecuado para todo tipo de dietas, mejora la salud del corazón y de la vista, previene el cáncer, es antiinflamatoria, diurética, previene el estreñimiento y favorece la dieta de las personas diabéticas, puesto que sus carbohidratos son de absorción lenta.

Sopa de calabaza
Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina