Deja reposar la sopa unos minutos antes de servirla para que tome bien todos los sabores.
2 rebanadas de pan
4 huevos
1 tomate
1 cebolla
3 dientes de ajo
1 ramito de perejil
5 l. de agua
aceite de oliva y sal
Calorías 162 kcal / 100gr
Proteína 12.6 gr / 100gr
Grasa 12 gr / 100gr
Hidratos de carbono 0.6 gr / 100gr
Índice glucémico 0

Este plato, está cocinado con una base de Sopas y cremas y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Otoño / Invierno, y se suele servir a los comensales como Primer plato.

Si quieres elaborar una rica y rápida sopa, toma nota de esta receta.

Sopa de cuarto de hora

 Así lo cocinamos

En una cazuela freímos el pan previamente troceado. Reservamos.

En el mismo aceite ponemos a freír la cebolla y los ajos picados. Cuando pochen agregamos el tomate pelado y muy picado. Rehogamos durante unos minutos y añadimos el agua, la sal y el perejil picado. Dejamos cocer a fuego lento durante un cuarto de hora.

Agregamos los huevos batidos y el pan, apartamos del fuego y servimos.

 Trucos y Consejos

Deja reposar la sopa unos minutos antes de servirla para que tome bien todos los sabores.

 Información Nutricional

Las propiedades del ajo crudo son casi innumerables. Mejora el sistema inmunológico del organismo, incrementando las defensas del organismo, y mejorando así nuestra respuesta a virus y bacterias. Aumenta la energía y la vitalidad, mejorando enormemente la calidad de vida.

Es anticoagulante, vasodilatador y depurador. Mejora la circulación sanguínea dilatando los vasos, aumentando el flujo sanguíneo y protegiendo al mismo tiempo el corazón y las arterias, dándoles mayor flexibilidad. Todo esto ayuda a combatir la hipertensión.

Su acción antiséptica y expectorante ayudan a evitar la bronquitis y a la cura del asma y las alergias, por lo que protege el sistema respiratorio. También tiene propiedades antibacterianas, antivirales y antimicóticos. Actúa como antibiótico y antimicrobiano sobre hongos y bacterias. Su poder bactericida en el conducto intestinal es selectivo por lo que, a diferencia de los antibióticos sintéticos, regula la flora intestinal y no la destruye, ya que sólo actúa sobre las bacterias patógenas.

Es antiinflamatorio. También ayuda en la hipertensión, protegiendo al mismo tiempo el corazón y las arterias, dándoles mayor flexibilidad y manteniéndolas libres de depósitos de colesterol. Reduce el nivel de colesterol “malo” y aumenta el nivel de colesterol “bueno”.

Incrementa la fluidez de la sangre, impidiendo la formación de coágulos, por lo que se recomienda para personas que han sufrido embolias o trombosis. Ayuda a incrementar el nivel de serotonina en el cerebro, combatiendo el estrés y la depresión.

Posee propiedades antioxidantes y ayuda a depurar las sustancias tóxicas del organismo, así como a incrementar el nivel de insulina, reduciendo así los niveles de azúcar en la sangre.

Protege el sistema digestivo. Por su acción antidiarreica, digestiva y como ayuda en la eliminación de toxinas en el cuerpo. Reduce el riesgo de padecer cáncer de esófago y de estomago.

Debemos de tener en cuenta el ajo contiene gran cantidad de minerales, como azufre, hierro y yodo, por lo que no es recomendable si se sufre de ardores estomacales, hipertiroidismo, hipotensión, o bajo tratamientos anticoagulantes. Está contraindicado durante el embarazo y periodo de lactancia o ante tratamientos anticonceptivos (puede disminuir el efecto de la píldora) o tratamientos diabéticos, ya que tiene propiedades hipoglucemiantes y podría potenciar este el efecto de reducción de glucosa en sangre.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina