Para incorporar las yemas, las vamos echando a la sopa hirviendo poco a poco, en forma de hilo y sin dejar de remover.
200 gr. de judías verdes
100 gr. de guisantes
1 cebolla
1 tomate
2 yemas de huevo
perejil
sal
aceite de oliva y 1
5 l. de agua
Calorías 37 kcal / 100gr
Proteína 2.3 gr / 100gr
Grasa 0.5 gr / 100gr
Hidratos de carbono 4.2 gr / 100gr
Índice glucémico 30

Este plato, está cocinado con una base de Sopas y cremas y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Primer plato.

Nada mejor para la época de Cuaresma o Semana Santa que esta sencilla y nutritiva sopa de vigilia, sin ingredientes cárnicos.

Sopa de vigilia

 Así lo cocinamos

Pelamos y cortamos muy finitas las judías, la cebolla y el tomate. Preparamos bien los guisantes lavándolos en abundante agua fría.

En una cazuela echamos todos los ingredientes e incorporamos el agua, la sal y el perejil y colocamos en el fuego.

En una sartén ponemos un chorreón de aceite y lo templamos para incorporarlo a la cazuela.

Quitamos a los huevos las claras y sólo nos quedamos con las yemas, que batiremos despacio. Les echamos un poco de agua templada y las seguimos removiendo. Seguidamente vamos incorporando las yemas a nuestra sopa de la cazuela.

Sin dejar reposar, serviremos la sopa de vigilia.

 Trucos y Consejos

Para incorporar las yemas, las vamos echando a la sopa hirviendo poco a poco, en forma de hilo y sin dejar de remover.

 Información Nutricional

Los guisantes poseen propiedades beneficiosas para la circulación de la sangre. Al igual que otras legumbres son capaces de impedir la formación de placas en las arterias causantes de la aterosclerosis o mala circulación. Igualmente se ha comprobado que los guisantes poseen propiedades hipercolesterolímicas, es decir, que son capaces de disminuir el colesterol malo de la sangre. Todo ello, sumado a sus propiedades vasodilatadoras, convierte a esta legumbre en un buen aliado para la salud del corazón.

El consumo frecuente de guisantes previene enfermedades cardiovasculares tan importantes como la angina de pecho o el infarto de miocardio.

Entre los muchos componentes que intervienen en estas propiedades cabe mencionar su riqueza en vitamina C (acido ascórbico); su riqueza en minerales, como el calcio y el magnesio; su gran riqueza en fibras solubles, ácidos (acido fítico, málico, oleico y linoleico principalmente) la genisteína o la lecitina.

Los guisantes contienen soja y una cantidad elevada de magnesio, necesario para la síntesis de las proteínas. Tampoco se puede olvidar la riqueza en hierro, calcio y fósforo. También son muy ricos en vitaminas del grupo B que, como sabemos, constituyen las vitaminas adecuadas para el buen funcionamiento del sistema nervioso. Entre todas destaca la vitamina B1 o tiamina, necesaria para que el sistema nervioso se nutra de glucosa.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina