No abras el horno durante la cocción, pues se bajaría el suflé
3 huevos
2 zanahorias
250 gr. espinacas
queso fresco
30 gr. mantequilla
pimienta
nuez moscada
1 cucharada de perejil
cebollino
aceite y sal.
Calorías 21 kcal / 100gr
Proteína 2.6 gr / 100gr
Grasa 0.2 gr / 100gr
Hidratos de carbono 0.6 gr / 100gr
Índice glucémico 15

Este plato, está cocinado con una base de Verduras y legumbres y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Primer plato.

Si quieres tomar verduras de una forma distinta, prueba con este suflé. Es sencillo, rápido y también apropiado para los niños a los que les cuesta tomar las verduras.

 Así lo cocinamos

En primer lugar, pela las zanahorias y pícalas en trocitos pequeñitos. En un cazo con agua y sal, ponlas a cocer junto con las espinacas. Saca del agua y reserva.

En una cazuela, introduce la mantequilla y cuando se derrita añade la harina y mueve bien para que no queden grumos. Incorpora ahora la leche y cuando tome temperatura, añade las verduras anteriormente hervidas. Mezcla todo y empieza a separar las claras de las yemas. Incorpora entonces las yemas, remueve bien y añade también el queso fresco rallado, un poco de nuez moscada, pimienta, sal, cebollino y perejil picados.

Ahora es el momento de calentar el horno, elegir el recipiente en el que vamos a servir el suflé, engrasarlo con un poco de aceite o mantequilla, y montar las claras a punto de nieve para incorporarlas suavemente a la mezcla. Hazlo con movimientos envolventes y suaves para que no se baje. Mételo en el horno a 200º C. Estará listo cuando tome un color dorado.

 Trucos y Consejos

Es importante que no abras el horno en mitad de la cocción, pues se bajaría el suflé.

 Información Nutricional

Las espinacas de este suflé son una gran fuente de vitaminas, minerales, entre los que destacan el calcio y el magnesio. Además de estos nutrientes, también contienen una importante cantidad de sustancias de acción antioxidante, que van a ejercer un efecto muy beneficioso sobre nuestra salud.

La zanahoria, por su parte, aporta una gran cantidad de vitaminas, entre ellas el betacaroteno, pigmento que le da el color naranja característico a esta verdura y que es fundamental para la visión, el buen estado de la piel, los tejidos y para el buen funcionamiento de de nuestro sistema inmunológico. La zanahoria es también una buena fuente de vitamina E, vitamina B3, folatos y minerales como el potasio, el calcio, el fósforo y el yodo. Además, este tubérculo contiene sustancias de acción antioxidante, que contribuyen a reducir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, degenerativas y de cáncer.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina