La nata va a elevar el contenido calórico del postre, aunque también va a enriquecerlo con importantes nutrientes como el calcio y las vitaminas A y D
300 gr. de harina, 50 gr. de mantequilla, ½ litro de agua, 6 huevos, canela en rama, 1 limón, aceite (para freír), 100 gr. de azúcar y una pizca de sal. Para la nata montada: 250 ml de nata (32% min. de grasa) y 100 gr. de azúcar. Otros ingredientes: Chocolate de cobertura y azúcar glass.

Este plato, está cocinado con una base de Postres y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Postre.

Este postre de origen árabe es muy popular en Andalucía y las monjas de algunos conventos se han convertido en verdaderas especialistas a la hora de elaborarlo.
No hará falta ser monja para suspirar por este glorioso manjar… Amén!

 Así lo cocinamos

Vertemos el agua en un cazo junto con una pizca de sal, una ramita de canela y la monda de un limón (sin la parte blanca de la piel, pues amarga). Lo llevamos a ebullición.
Por otro lado, ponemos a derretir la mantequilla en una cacerola. Una vez se haya derretido, le agregamos el agua infusionada (previamente habremos retirado la ramita de canela y la piel del limón).
Cuando el agua comience a hervir de nuevo agrega la harina poco a poco y sin dejar de remover.
Debe quedarnos una masa consistente. Sabremos que la masa está lista cuando ésta se despegue del fondo de la cacerola fácilmente.
Batimos ahora los huevos junto con el azúcar y vertemos el resultado sobre la masa anterior. Mezcla bien ambas preparaciones, para lo cual puedes ayudarte de una varilla (o batidora) eléctrica.
Con la ayuda de una cuchara, ve echando porciones pequeñitas de la masa obtenida en una sartén con abundante aceite caliente.
Una vez hayan tomado un bonito color dorado, escúrrelas y deposítalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Monta ahora la nata con el azúcar. Para ello, es fundamental que tanto la nata como el recipiente en el cual vayamos a montarla estén bien fríos. Comience a montar la nata (con una varilla de mano o eléctrica) y ve añadiendo el azúcar poco a poco hasta obtener una nata montada al punto de nieve.
Con la ayuda de un cuchillo pequeño de sierra realiza una incisión en cada una de las frituras (reposadas y no calientes, de manera que se puedan abrir para rellenarlas con la nata montada.
Una vez tengas los “suspiros de monja” rellenos con la nata, vierte sobre ellos unos hilos de chocolate derretido (al baño María). Si lo deseas también puedes espolvorearlos con azúcar glass.

No hay que asustarse cuando intentamos mezclar la masa de harina con los huevos, parece una misión casi imposible, pero con una batidora eléctrica se soluciona rápido.

 Trucos y Consejos

Estos dulces combinan a la perfección con una buena copa de vino moscatel.

 Información Nutricional

Estos “suspiros de monja” tienen como ingredientes principales el huevo, rico en proteínas de alto valor biológico, grasas, lecitina, vitaminas y minerales; y la harina, un alimento muy energético gracias a su elevado contenido en hidratos de carbono complejos.
El azúcar y el chocolate no van a hacer más que añadir calorías extras a la receta.
La nata también va a aportar calorías, aunque también va a enriquecer este postre con importantes nutrientes como el calcio y las vitaminas A y D.
Hay que tener en cuenta que el azúcar y os dulces provocan subidas bruscas de la glucosa en sangre, con posteriores caídas rápidas. Por este motivo, este postre no está indicado para aquellas personas que padezcan diabetes (puede sustituirse el azúcar por edulcorantes acalóricos).

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina